Sucesos

Espeluznante confesión del asesino de Darling

* Pese a que reconoce su error, no esconde sus implacables deseos de ultimar a su víctima

Alberto Cano

JINOTEPE, CARAZO
Antes de ser estrangulada, la joven Darling de los Ángeles Narváez luchó hasta donde las fuerzas le alcanzaron contra su asesino, Arlan José Navarro Montiel, pero al verse completamente sometida, le pidió clemencia, diciéndole que le hiciera lo que quisiera, pero que por piedad la dejara vivir, petición que no alcanzó a escuchar el criminal, quien se ensañó en la inocente muchacha.
Al mismo reo, a quien al caer la tarde del miércoles le dictaron prisión preventiva, se le dictaminó que la joven de 18 años le rasguñó y mordió la mano derecha, y fue entonces cuando el salvaje sujeto la sometió y se dispuso a asfixiarla.
Sólo quería matarla
En medio de la fatalidad, Darling tuvo un último aliento de vida para implorarle que no la matara. “Pero yo no escuchaba nada, y lo que quería en ese momento era matarla y así lo hice”, dijo el asesino, quien ayer también pidió perdón a la familia de la joven asesinada, y reiteró que está dispuesto a pagar por lo que hizo.
Arlan, que desde pequeño según su madre, Gioconda Navarro, ha tenido un comportamiento agresivo, confirmó que el día en que cometió el repudiable hecho estuvo fumando marihuana y crack, y que ya entrada la tarde del lunes iba para donde una de sus tías cuando en el camino se encontró con la muchacha, que iba a casa de unas amigas a realizar unas tareas, y “al verla lo primero que pensé fue matarla, esa era mi intención y así lo hice”, narró sin el menor escrúpulo el criminal.
Reiteró que al ver a Darling pensó que era su mujer y que no vaciló en matarla, porque según expresó, con su ex compañera tuvo muchos problemas y sólo matándola se iba a sentir bien.
“Venganza”, tal como se apoda el sujeto, admitió que en su corta vida, 27 años, ha hecho cosas terribles, e incluso llegó a afirmar que ha matado a otras personas, aunque esta vez dijo estar dolido, porque no fue un animal al que le quitó la vida, aunque enseguida señaló que lo hecho, hecho está, y que cumplirá la pena que le impongan.
Ayer, la Policía reconstruyó los hechos, y en la quebrada donde Darling de los Ángeles fue asesinada y violada después de muerta, se encontraron los zapatos que ella llevaba puestos, el portabustos y un cuaderno pequeño en el que tenía sus apuntes escolares.
Jinotepinos que han sido consultados, siguen aterrorizados, y una especie de miedo colectivo se ha apoderado de una buena parte de la población, tanto es así, que ayer se corrió el rumor de que Arlan se había fugado, lo que obligó a maestros de muchas escuelas a suspender las clases después de las diez de la mañana, y muchos padres llegaron temerosos a los colegios a retirar a sus hijos, ante el rumor de la fuga del reo, cuya audiencia inicial en el juicio por asesinato atroz fue programada para el viernes once de agosto, a las diez de la mañana.