Sucesos

La libertad no impidió su fin

* Reo con padecimiento crónico de úlcera gástrica y condenado por tráfico interno de drogas falleció en hospital chinandegano

Róger Olivas

CHINANDEGA -Debido a una úlcera gástrica murió a las tres de la madrugada del lunes último, en el Hospital España, de Chinandega, el ciudadano Cristian Bernardo Sauceda Ruiz, de 43 años, quien se encontraba en libertad ordenada por Juan de Dios González Quintana, Juez de Ejecución de Sentencia de Chinandega, en base al artículo 412 del Código Procesal Penal vigente.
El juez dijo a EL NUEVO DIARIO que Sauceda Ruiz, originario de esta ciudad, había cumplido ocho meses de una condena a dos años y medio por Tráfico Interno de Estupefacientes y otras sustancias controladas (TIE).
El judicial aseguró que el forense Róger Pereira Umaña examinó rigurosamente a Cristian Bernardo, quien debido a su enfermedad no podía continuar en prisión porque su vida corría peligro.
“En base a ese dictamen médico procedimos de oficio a realizar el 18 de julio una audiencia para la ejecución deferida, que significa suspensión de la pena impuesta, mientras se recupera su salud”, explicó el juez de Ejecución de Pena.
A Sauceda Ruiz lo enviaron sin custodia a su casa, y las autoridades judiciales solicitaron al Hospital España, de Chinandega, su ingreso inmediato, pero debido a las limitaciones el centro asistencial lo mantenía cuatro días, después lo mandaban a su vivienda.
González Quintana ma-
nifestó que el Sistema Penitenciario Regional de Occidente, con sede en Chinandega, jamás descuidó a Sauceda Ruiz, quien tenía 15 días de estar hospitalizado.
Dijo que siempre está pendiente de la salud de los pacientes crónicos en el penal, y en base a los beneficios del CPP y la Constitución Política de la República ha excarcelado al menos a cinco prisioneros gravemente enfermos.
Una trama
Teresa Sauceda Ruiz, quien veló en su casa del barrio El Rosario a su hermano, confirmó que éste estaba en libertad, y permaneció dos semanas en el centro asistencial debido a que sufría fuertes dolores estomacales y siempre vomitaba los alimentos.
Para esta mujer, Cristian era un hombre honrado que se ganaba la vida vendiendo leche agria en las calles de Chinandega. “Siempre me dijo que era inocente y víctima de la conspiración de una señora que le ofreció 250 córdobas por trasladar una droga, y ella misma mandó a varios policías a capturarlo”, dijo, mientras contemplaba con tristeza el cadáver de Cristian Bernardo.
El difunto era hermano de Orlando Sauceda Ruiz, Director de un radioperiódico que se transmite por Radio Stereo Azul, a quien le enviamos nuestras condolencias.