Sucesos

Un crimen “equivocado”

* Delincuente habría jurado matar a la madre de sus dos hijos, pero su víctima fue una muchacha que estudiaba cuarto año de secundaria * Primero la golpeó, la asfixió en un charco, violó el cadáver y finalmente lo profanó, introduciéndole piedras por la vagina

Alberto Cano

JINOTEPE, CARAZO
Todo hace indicar que la intención de Arlan José Navarro Montiel, de 25 años, alias “Venganza”, era terminar con la vida de la madre de sus dos hijos, pero a quien mató con saña y de forma aberrante fue a la joven Darling de los Ángeles Narváez, de 18 años.
El asesino interceptó a la víctima cerca de una quebrada que pasa entre los repartos Villa Rotaria y Belén 1, en el sector suroriental de Jinotepe, donde primero la asfixió, y ya muerta la violó por la vía vaginal y contra natura.
La jefa de la Secretaría Ejecutiva de la Policía de Jinotepe, comisionada Marisol Aburto, dijo que se logró establecer por las mismas aseveraciones del hechor confeso, de que Darling, que salió a realizar unas tareas, fue confundida por el homicida con su mujer, identificada como “Zeneyda”, con la cual Navarro tiene dos hijos, y que a partir de esa confusión el tipo agarró a la fuerza a la joven, la estranguló, luego le metió la cabeza en una charca de alguna profundidad, para terminar de asfixiarla, y viendo que estaba inerte la llevó al monte, donde la violó de forma reiterada, y luego dejó abandonada en total desnudez.
Saña inaudita
La saña del sujeto, sin embargo, no paró ahí, pues introdujo en la vagina de la víctima pedazos de piedra cantera, y para asegurarse de que estaba muerta le provocó una lesión craneal, al parecer, con una piedra.
Los jinotepinos que han escuchado estas versiones no salen de su asombro, y hasta los mismos investigadores policiales y el médico forense lucieron aterrorizados por la crueldad con que la joven estudiante del cuarto año del Instituto “Filemón Rivera”, de Jinotepe, fue asesinada y luego ultrajada sexualmente.
La Policía dice tener en su poder el testimonio de una hermana de Montiel, la que con sus pasos contados llegó a denunciarlo, después de que el propio sujeto --que entre sus antecedentes tiene haber violado a una de sus hermanas-- contó que había matado a una joven, creyendo que era “Zeneyda”, la mujer que le tiene dos hijos, y fue hasta que se corrió el rumor de que un cadáver estaba en la quebrada, cuando ella acudió a la Policía a denunciar al hechor, que ayer confesó el horrendo crimen.
Doña Máxima del Socorro Narváez, madre de la joven asesinada y violada con crueldad, dijo que el asesino de su hija debe pagar por lo que hizo y que Dios sabrá castigarlo, pero confió en que la justicia prevalecerá, tras estimar que este joven es una amenaza, y que así como mató a su hija pudo haber matado a otra persona, por lo que pidió que el caso no quede en la impunidad.