Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Arresto domiciliar para “policía enchinelado”
La juez Sexto Local Penal, María Iveth Pineda, admitió la acusación que la Fiscalía promovió en contra de Jorge José Barrera Mayorga, de 18 años, señalado por usurpación de títulos y funciones, así como por uso indebido de trajes en insignias en perjuicio del Estado, delitos en los que había incurrido el 21 de julio, cuando estaba cerca de los semáforos del Mercado de Mayoreo, vestido con una camisa celeste policial, con un par de grados de oficial, insignia de la Policía, camiseta blanca y pantalón azul. La acusación establece que el acusado no es oficial de Policía, por lo que una patrulla lo capturó, pues, pese a que andaba vestido de policía, no llevaba botas, sino “chinelas”. La audiencia inicial del juicio será el 28 de julio, mientras tanto, el imputado se encuentra en su casa con medidas alternas a la prisión.
Formal acusación para “testigo clave”
Seguramente la Fiscalía perdió al testigo clave que tenía para ir al juicio oral contra los supuestos homicidas de Walter Alejo Baquedano, porque formalmente lo acusaron en el Juzgado Tercero Penal de Audiencias por la autoría del delito de desacato, en el que había incurrido al no obedecer al juez Séptimo Penal de Juicio, Octavio Rothschuh, quien la semana pasada, durante el arranque de la vista pública, le ordenó a don Arturo Prado que apagara su celular, y éste supuestamente desacató la orden.
Supuesto homicida ante juez
Ante la juez Cuarto Penal de Audiencia, Marta Martínez, fue remitido Guillermo Antonio López Icaza, quien fue acusado por la fiscal Eveling Ávila por la presunta autoría del homicidio de Juan Javier Alemán, vigilante que murió acribillado a balazos el 13 de junio de este año, por la noche, en la parte externa del Hotel Morgut, donde ejercía funciones. Aunque la acusación menciona que el acusado se hizo acompañar ese día por Erling Daniel Rojas Espinoza, éste no fue acusado. La audiencia se extendió hasta altas horas de la tarde, y como medio de prueba fundamental, la Fiscalía presentó el dictamen de la doctora Ernestina Cuadra, que señala que la víctima tenía 22 orificios en el cuerpo, porque de los diez disparos que recibió, cinco tuvieron orificio de salida, es decir, atravesaron a la víctima en cuyo organismo, al momento de la autopsia, encontraron cinco plomos. La forense dice en su informe que los proyectiles dañaron el corazón, pulmón izquierdo, bazo, estómago y tejidos blandos, ocasionando pérdida de sangre y taponamiento cardíaco. Los únicos proyectiles que no hicieron daño real fueron los que la víctima recibió en la barbilla, glúteos y en una de sus manos, los otros fueron mortales y realizados a larga distancia (más de 60 centímetros). Según la Fiscalía, el móvil fue el robo del arma que andaba el vigilante.