Sucesos

Sangriento asalto en gasolinera capitalina


Ernesto García

Armados de fusiles Ak, pistolas y con los rostros encapuchados, un grupo de once sujetos ejecutó la madrugada de ayer lunes, un sangriento robo a la gasolinera Texaco ubicada de la entrada a la Colonia Primero de Mayo, 400 metros al este, de donde se llevaron un botín de varios miles de córdobas.
En el atraco, los delincuentes, que llegaron a bordo de dos motocicletas y una camioneta blanca, hirieron en el abdomen al vigilante Pablo Flores, a quien le dispararon con su propia arma.
A la hora del robo, en la gasolinera se encontraban siete empleados, a quienes los maleantes golpearon y obligaron a ponerse boca abajo, mientras los mantenían encañonados.
“Te ponés boca abajo o hasta aquí llegaste”, le habría dicho uno de los delincuentes a un trabajador que en ese momento se encontraba laborando en la estación gasolinera, a quien le “montó” la pistola, es decir, que únicamente le hizo falta halar el gatillo.
El teniente Lisandro Ocón, jefe de Relaciones Públicas del Distrito Seis, dijo que los delincuentes al momento de huir se llevaron un archivo donde supuestamente se guardaba el dinero.
Aunque no hay datos oficiales de lo robado, se calcula que asciende a 100 mil córdobas, porque el dinero que cargaron los delincuentes también incluye lo vendido en la tienda de la gasolinera.
Para ingresar a la oficina donde estaba guardado el dinero, los asaltantes rompieron los cristales a punta de bala, dijo uno de los empleados de la gasolinera que estaba a la hora del atraco, que se produjo pasadas las dos y media de la mañana.
Durante las primeras horas de la mañana de ayer lunes, los trabajadores administrativos de la gasolinera trataban de ordenar la oficina y limpiar la sangre que quedó en el local, luego de ser baleado el vigilante, quien fue ingresado a un centro asistencial privado. Ésta es la segunda ocasión, en el transcurso de un mes, que este mismo grupo hace un robo con iguales características.
A mediados de junio, seis sujetos que se transportaban en dos motocicletas y una camioneta blanca robaron en una clínica médica provisional ubicada en el barrio “Kilocho” o “Camilo Chamorro”.