Sucesos

Pobres coartadas de acusados por muerte de vendedor de autos


Lizbeth García

Uno de los tres acusados por el robo de una camioneta propiedad de Casa Pellas y la muerte del vendedor Marlon Sebastián Jiménez, reconoció que él vino a Managua el día de los hechos, estuvo en el local de ventas de vehículos y conoce a un agente vendedor de ahí, René González, pero obviamente no cometió delito.
“Dicen que yo lo conozco a él, que vine junto con él, pero el papel aguanta todo, pero yo a ellos ni los conozco ni he venido. Yo vine (a Managua), pero vine solo”, dijo el acusado Queinor Antonio Medina Gutiérrez, de 28 años, quien se declaró sorprendido por los cargos que la Fiscalía le está haciendo, porque “no sabe por qué lo están acusando”.
Medina señaló que hace un mes fue capturado, pero como no había elementos en su contra lo dejaron ir. El viernes 21 de julio lo capturaron de nuevo. Según la Fiscalía, Medina es la persona que le entregó el revólver con el cual Jorge Pineda habría dado muerte a Jiménez.
“En realidad no sé (por qué me están acusando). Si eso dicen ellos… ¿qué le voy a hacer? El papel aguanta todo lo que le pongan”, ripostó Medina Gutiérrez, quien señala que él tiene una finca ganadera, llamada “La Esperanza”, donde trabaja.
No recuerda visita a Managua
“No me acuerdo haber venido ese día (a Managua), pero he venido a Managua”, dijo por su parte Jorge Alberto Pineda Rodríguez.
Según la Fiscalía, Pineda Rodríguez, de 53 años, es la persona que supuestamente le disparó en la boca al vendedor de autos cuando éste se opuso al robo de la camioneta Toyota Prado, propiedad de Casa Pellas, y que luego, camino a Juigalpa, recibió una llamada de Queinor.
Pineda señaló que no conoce ni a Queinor ni a Rodrigo Vidal Morales Báez, de 23 años, pese a que todos viven en el mismo lugar: Juigalpa.
Pineda Rodríguez apuntó que en Juigalpa hay 400 mil habitantes “y no se puede conocer a todos”, pero aclaró que él no es propiamente de Juigalpa, sino de Tapaiwás, donde tiene fincas y ganado.
El tercer acusado, Rodrigo Vidal, se limitó a guardar silencio. Según la Fiscalía, él iba con Pineda dentro del vehículo donde le dispararon a Jiménez, quien aun herido de muerte logró abrir la puerta del vehículo y lanzarse sobre la Pista Suburbana.
La fiscal Magda Matus dijo que la víctima no merecía morir así, porque al momento de los hechos se estaba ganando la vida, por lo que pidió la prisión para los acusados. La juez Cuarto Penal de Audiencias, Marta Martínez, admitió la acusación, accedió a la solicitud de la Fiscalía, y programó la audiencia inicial del juicio para el 31 de julio.
Hay que decir que los tres acusados estuvieron en la audiencia preliminar de su juicio sin abogado. Sin embargo, Julio Abaunza, quien llegó tarde a la audiencia de ayer, se constituirá defensa de Queinor para la inicial.