Sucesos

Acusan a tres por homicidio de trabajador de Casa Pellas

* Tenían más de un mes de estar prófugos, pero finalmente los capturaron y acusaron con base en una “montaña” de pruebas

Lizbeth García

Tras más de un mes esperando justicia, los familiares de Marlon Sebastián Jiménez, de 33 años, por fin pudieron ver a los homicidas del ejecutivo de ventas esposados en los juzgados, adonde fueron llevados ayer para enfrentar cargos por la presunta autoría de robo con intimidación y homicidio.
Los acusados por la fiscal auxiliar Stephanie Pérez fueron identificados como Queinor Antonio Medina Gutiérrez, de 28 años; Jorge Alberto Pineda Rodríguez, de 53, y Rodrigo Vidal Morales Báez, de 23 años, quienes fueron capturados a finales de la semana pasada en Chontales, donde aparentemente se escondieron después del crimen acaecido el ocho de junio.
Según la Fiscalía, el día de los hechos Medina se presentó en la casa de Morales para decirle que fueran a Managua a traer un vehículo que “ya estaba arreglado”, es decir, identificado para el robo.
“Te vamos a pagar el día de trabajo”, le habría dicho Medina a Morales, quien viajó junto al primero y a Pineda rumbo a Managua, a bordo de una camioneta Nissan Patrol M009974, roja y gris, propiedad de Queinor.
Ya en Managua, supuestamente Medina les dijo a los otros dos que lo esperaran ahí porque iba a ver lo del vehículo que iban a comprar. A su regreso, los llevó a almorzar a Plaza Inter, sitio desde donde Queinor Antonio hizo dos llamadas a René Xavier González, ejecutivo de ventas de autos usados de Casa Pellas.
A las dos de la tarde, Queinor Antonio y los otros acusados llegaron a la empresa donde supuestamente iban a comprar, la cual está ubicada tres cuadras al sur de la Rotonda “El Gueguence”, pero antes de bajarse Medina le entregó un revólver calibre 38 a Pineda.
Se quedaron sin gasolina
Los tres fueron atendidos por el vendedor René González, pero en ese momento llegó la víctima, quien para ayudar a su compañero atendió a Pineda y a Morales, quienes portaban sobre sus cabezas sombreros blancos, y pidieron que les fueran a probar en la calle una camioneta Prado, roja, placas M008589.
Como René González estaba atendiendo a Queinor, la víctima salió con los “ensombrerados”, pero cuando iban sobre la Pista Suburbana, supuestamente Jorge Alberto amenazó con el revólver al vendedor, y le dijo que se iban a llevar el vehículo, pero como éste opuso resistencia, el armado le disparó en la boca.
El proyectil salió por detrás de la cabeza, a la altura de la cervical derecha, pero aun herido de muerte, la víctima logró abrir la puerta y lanzarse de la camioneta, mientras los hechores siguieron rumbo a Juigalpa. Se supone que en ese momento Queiner los llamó para decirles que “todo estaba bien”.
Pero a la altura de la comarca Las Lajitas, a la altura del kilómetro 126 de la Carretera Camoapa-Chontales, la camioneta robada se les quedó sin combustible, lo cual Pineda informó a Queinor, y luego se regresaron en bus a Managua, dejando botada la camioneta.
Las pruebas
Sin embargo en la noche, Queinor le pidió a Morales que lo acompañara a traer el vehículo abandonado, pero finalmente no lo pudieron hacer porque Jorge Alberto les dijo que ahí lo dejaran.
En ese momento, Jorge Alberto le entregó el celular de la víctima a Rodrigo en garantía de 700 córdobas por un trabajo que le había hecho en su finca.
La Fiscalía ofreció como prueba el celular que pertenecía a la víctima, el que fue ocupado por la Policía a Jorge Alberto Pineda, doce testigos de cargo, el dictamen médico legal postmortem, y la camioneta Nissan en la que todos presuntamente se movilizaron el día del crimen.
Aunque la acusación no detalla cómo ubicaron a los hechores, la Fiscalía cuenta con testigos que los reconocen, por lo que con base en todos estos elementos y otros que hacen presumir que podrían huir, la Fiscalía pidió la prisión para ellos, pero será hasta este lunes que se realizará la audiencia preliminar del juicio en el Juzgado Cuarto Penal de Audiencias.