Sucesos

Busero a juicio por muerte de futbolista


Lizbeth García

La juez Segundo Local Penal, María José Morales, prácticamente “reprendió” a la defensa del reo Atiliano José Orozco Pacheco, quien durante la audiencia inicial del juicio que se le sigue a éste por homicidio culposo, dijo que no fue voluntad de su cliente privar de la vida a la futbolista Flor de María Galeano, quien murió tratando de bajar de un bus en marcha, según se desprende de la misma acusación.
“Se conoce cómo fue el hecho, el daño causado y las circunstancias. Tendríamos que esperar el contradictorio para determinar si es o no responsable (del delito que se le atribuye). No puedo compartir el criterio de la defensa en cuanto a que la difunto haya producido su propio daño, por lo que se mantiene la prisión preventiva”, dijo la juez ayer al remitir a juicio al conductor de autobús, quien estará tras las rejas hasta el cuatro de agosto.
Antes de que la juez emitiera resolución, Domingo Suárez solicitó medidas menos gravosas para Orozco, porque a su criterio la prisión es una medida “extrema, discriminatoria y cruel”, tomando en cuenta que lo ocurrido no fue intencional, sino un accidente que no perjudica a la sociedad.
Además, Suárez señaló que de ser declarado culpable en un juicio, su cliente igualmente tendría derecho a la suspensión de la ejecución de la condena y podría salir en libertad, por lo que no existía el peligro de evasión, que fue uno de los elementos sobre los cuales la Fiscalía fundamentó la solicitud de prisión.
Pero la juez no acogió ninguno de los argumentos de la defensa, aunque sí reconoció que la acusación particular que presentó Ramón Amadeo Flores en nombre de la madre de la víctima, doña Marta Lorena Molina, tenía un error de forma, porque no especificaba el número correcto de la causa contra el conductor de bus, que es el 469-06.
Para la defensa la acusación particular no debió ser admitida porque no detallaba qué se pretendía probar con cada uno de los testigos propuestos, sin embargo, fue acogida.
En la misma se detalla que los hechos ocurrieron el diez de julio, cuando la víctima cayó bajo la llanta delantera derecha del bus placas M0294, hecho acaecido cerca del Mercado de Mayoreo.
Según las pruebas que ayer presentó la fiscal Karen Santamaría, el conductor del bus infringió la Ley de Tránsito en sus artículos 107 y 26, referidos a la obligación de los transportistas de circular con las puertas cerradas y abrirlas sólo cuando el vehículo está inmóvil, y hacer paradas exclusivamente en los sitios destinados para tal fin.