Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Cárcel para testigo irrespetuoso
Desacatar la orden que le dio el juez Séptimo Penal de Juicio, Octavio Rothschuh, para que dejara de hablar por medio de su teléfono celular y lo apagara, hizo que el testigo clave de la Fiscalía en el juicio que se le sigue a los supuestos homicidas del ganadero Walter Alejo Baquedano fuese a parar a la cárcel, por desacato a la autoridad. El juicio para Danilo Antonio Acosta Herrera y Omar González Cerna arrancó sin problemas la mañana del lunes, pero después del incidente con el dueño de Armac Rent a Car, la vista se suspendió y el juez programó la continuación para el próximo viernes, pero la posibilidad de que el juicio llegue a su final ese día es remota, porque una fuente cercana al Ministerio Público reveló que desde hace una semana los testigos empezaron a recibir amenazas de muerte, al igual que uno de los hermanos del ganadero. Por si eso fuese poco, los vecinos de la víctima que estaban propuestos como testigos no comparecieron este lunes, pese a que habían sido citados con mucho tiempo de antelación. Durante los alegatos de apertura, la fiscal Silvia Sánchez dijo que probará que los acusados, junto a Edwin Orlando Franco, empezaron a seguir a la víctima desde el 19 de mayo de 2006, para lo cual alquilaron tres carros Toyota Yaris en Armac Rent a Car, hasta que el 21 de mayo lograron concretar el homicidio, disparándole a Baquedano cuando éste estaba sentado en el porche de su casa en Las Mercedes. Por el crimen también está acusado el guatemalteco Edwin Orlando Franco, pero éste no fue capturado.
¿Para qué disfrazarse de policía?
La juez Segundo Local Penal de Managua, María José Morales, admitió la acusación que la Fiscalía promovió en contra de Pablo Agustín Rodríguez Gutiérrez o Juan Francisco Mora Solís, de 23 años, y Henry Douglas Espinoza, de 35 años, por la supuesta autoría de los delitos de usurpación de atribuciones y uso indebido de trajes e insignias en perjuicio del suboficial de Seguridad Personal Tito Eliseo Álvarez, de 33 años, quien denunció que la noche del 15 de julio se dirigía a dejar a su casa a la viceministra de Gobernación, Deyanira Argüello, cuando a la altura del kilómetro 13 y medio de la Carretera Sur vio a dos supuestos policías, uno vestido de pantalón azul y camisa celeste y chaleco, y el otro completamente de azul, como si fuese de las Tropas Especiales de la Policía. Al regreso, Álvarez apagó las luces e inmediatamente los falsos policías lo detuvieron. Él les preguntó qué estaban haciendo. Pablo Agustín le habría dicho que había un operativo anti-pandillas conjunto, pero al ver eso, Henry Douglas Espinoza huyó, porque el verdadero policía ya había avisado a su jefe en ese momento. Álvarez fue capturado y llevado a la Estación Tres, donde le requisaron la camisa celeste que tenía escarapelas de la Policía, un silbato, gorra con leyenda “Policía”, un chaleco naranja, dos chamarras con grados de oficial de policía y el pantalón. La juez decretó medidas alternas a la prisión para el acusado y al otro imputado lo citó para la audiencia inicial del 28 de julio.