Sucesos

Sucesos departamentales


¿Ebrio mató a joven transeúnte?
Yelba Tablada / JUIGALPA, CHONTALES
El joven Milton Antonio Gómez, de 18 años, murió casi al instante después que el conductor de una camioneta Toyota, roja, lo arrolló cuando caminaba frente al Silais de Chontales, junto a su amigo, Lubi Alexander Murillo Mendoza, de 14 años. El hecho se registró a eso de las once de la noche de este domingo, cuando los jóvenes se desplazaban tranquilamente y de repente apareció el vehículo que embistió a Milton y a Lubi, quienes quedaron tendidos en la vía pública. La Oficina de Relaciones Públicas de la Policía de Chontales informó, a través de un vocero, que los lesionados fueron trasladados al Hospital Asunción, pero al ingresar a la Sala de Urgencia, Milton Antonio expiró, mientras Lubi Alexander era internado por presentar golpes y lesiones en el cuerpo. Presume el portavoz policial que el conductor de esta camioneta, quien no ha sido identificado, por el momento, conducía en estado de ebriedad, porque, según testigos, el vehículo hizo varios zigzag antes de impactar a los peatones. En el lugar los agentes encontraron únicamente un pedazo de la carrocería de la camioneta, y por medio de la inteligencia policial profundizan en el caso, para identificar al irresponsable conductor que después del impacto se dio a la fuga. Los restos del joven Milton Antonio Gómez fueron trasladados al municipio de Santo Domingo, donde sus familiares le darán cristiana sepultura.
Herido por desconocidos
Moisés Centeno / LAS MINAS, RAAN
Con una herida superficial de tres centímetros de longitud en el brazo izquierdo y con golpes de consideración, resultó Efrén Manuel Álvarez Poveda, de 22 años, al ser alcanzado y atacado por dos jóvenes desconocidos, que al parecer pretendían causarle mayores perjuicios físicos, luego que salieron de un centro de diversión del Triángulo Minero. Aparentemente la víctima fue provocada con palabras soeces, al punto que se trenzó a los puñetazos con uno de sus atacantes, pero imponerse en el pleito casi le cuesta la vida, ya que el acompañante del que era dominado le pasó un cuchillo a éste, con el que le causó la herida, la cual no representa peligro alguno, por lo que el caso ha sido tipificado como falta.
Roban en iglesia católica
Yelba Tablada / VILLA SANDINO, CHONTALES
Ya ni los templos religiosos respetan los ladrones. Este domingo elementos desconocidos penetraron a la iglesia católica de Villa Sandino y se llevaron aparatos electrónicos y hasta la limosna del Santísimo Sacramento. Los antisociales se presentaron en horas de la noche en la casa de Dios, y aprovechando la soledad arrancaron de una ventana varias persianas de vidrio, por donde penetraron tranquilamente. Los cacos cargaron con un amplificador, valorado en ochocientos dólares, y un DVD. Posteriormente se fueron directo a la alcancía del Santísimo Sacramento, para sacar todo el dinero que sus devotos habían depositado. Contentos con el botín, los delincuentes abandonaron la iglesia y huyeron con rumbo desconocido, dejando la puerta principal abierta, lo que despertó sospechas entre los feligreses que llegaron a ver qué había pasado. El sacerdote de la localidad, al enterarse del robo, se presentó a la estación policial de la Villa, donde interpuso formal denuncia. La guardia operativa llegó al templo para iniciar con el proceso investigativo, que permita identificar a los presuntos ladrones sacrílegos.
Despojan a vendedor de camión cervecero
Yelba Tablada / VILLA SANDINO, CHONTALES
De sesenta y cuatro mil córdobas en efectivo fue despojado el vendedor de cervezas Eliécer Urbina, quien fue interceptado por cuatro hombres armados en la Bajada de Goyo, a cuatro kilómetros del puerto de montaña de “Campana”, en Villa Sandino. Urbina se desplazaba en su camión IFA, rojo, junto a su ayudante, Miguel Medina, rumbo a Santo Tomás, donde compraría las cervezas para abastecer a los dueños de bares y restaurantes de “Campana”. El comerciante emprendió su recorrido, pero al llegar al lugar mencionado, los cuatros sujetos que portaban dos fusiles y armas de cacería, se ubicaron al centro de la vía, y tras realizar un disparo al aire, lo obligaron a estacionar el pesado vehículo. Los desconocidos mantenían buena información sobre la cantidad de dinero que llevaba Eliécer Urbina, a quien encañonaron y le exigieron que entregara todo lo que guardaba en uno de los depósitos del camión. El hombre, al no tener otra salida, accedió a entregar el dinero, luego los asaltantes lo amarraron de pies y manos, para meterlo por la fuerza a un matorral, donde le vendaron los ojos, para luego huir tranquilamente con rumbo desconocido. El aviso a las autoridades policiales no se hizo esperar, y una guardia operativa se trasladó al escenario del asalto, pero un fuerte aguacero impidió capturar a los presuntos autores de este robo con intimidación.