Sucesos

Cuatro años de cárcel para traficante e inventor

* Creó un país, emitió sus propios pasaportes y ahora se declara culpable de tráfico de ilegales

Lizbeth García

El nicaragüense Ronald Wellintong Dykerman tendrá suficiente tiempo para “inventar castillos en el aire”, porque la Fiscalía y su defensa, Egberto Ramos, coincidieron en pedirle al juez que lo condene a cuatro años de cárcel por tráfico de migrantes ilegales, delito del que voluntariamente se hizo cargo antes de que empezara el juicio en el Juzgado Cuarto Penal de Managua.
Según la acusación que la Fiscalía presentó, el acusado inventó un país que no existía (Kingdom of Kerguelon o Reynado de Kerguelon) y hasta emitió sus propios pasaportes, los cuales valían entre 400 y 1,500 dólares, dependiendo si eran ordinarios o diplomáticos.
El juez Jaime Alfonso Solís le explicó al acusado las consecuencias legales de la aceptación de los hechos, pero el reo dijo que estaba consciente de lo que estaba haciendo y que nadie lo había presionado.
Solís dio por aceptado los hechos y citó al acusado para el próximo doce de julio, día en que le dará a conocer la sentencia condenatoria.
La Fiscalía solicitó al Juez que a la hora de imponer la pena, tome en cuenta el hecho de que el acusado se declaró culpable, lo que evitó gastos e inversiones al Estado, que tiene que pagar a cada uno de los jurados 438 córdobas cuando hay juicio oral y público, además de los gastos en luz, pago de secretarios y fiscal. En la relación de hechos de la acusación presentada por la Fiscalía, se explica que Wellintong usaba dos nombres más, y aunque tiene pasaporte canadiense, supuestamente en nica.
Detenido desde marzo
En horas del mediodía del 27 de marzo de este año, Wellintong se presentó a una imprenta ubicada en Monseñor Lezcano, donde entregó una placa metálica para impresión de 55 pasaportes con la carátula “Kingdom of Kerguelon”, el que supuestamente pertenecía a un Estado conocido como El Reino de Kerguelon, el cual en realidad es un archipiélago ubicado en el territorio francés.
Este archipiélago no tiene reinado ni pasaportes, porque sus habitantes usan el de Francia, pero Wellintong hasta llegó a revisar la impresión de los documentos, por los cuales pagó 575 córdobas.
Mario Arce se enteró del trabajo que hicieron en su imprenta, por lo que dio aviso a las autoridades, y cuando el imputado se presentó a retirar las carátulas, fue apresado.
Muchos extranjeros ingresaron y salieron de Nicaragua con los documentos de viaje fraudulentos, porque el acusado hasta “emitía” tarjetas de acreditación internacional, las cuales vendía a europeos.