Sucesos

Banda Cano Lanzas atrapada en Siuna

* Policía asegura que integrantes eran sicarios en amplia zona de la RAAN y el Norte

Moises Centeno

LAS MINAS, RAAN
Otro “diez” se ha apuntado a su favor la Policía Nacional en Siuna, al atrapar a cinco integrantes de la peligrosa banda conocida como los Cano-Lanzas, con parte de sus armas y con posibilidad de despojarlos en su totalidad del resto de armamento, utilizado --según la institución del orden público-- para consumar crímenes y asaltos en Las Minas, Jinotega y Matagalpa.
El jefe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía en Las Minas, teniente Fidel Roque Cantillano, detalló a EL NUEVO DIARIO que los equipos policiales de investigación lograron capturar primero al supuesto jefe de la banda, Eliseo Cano Lanzas, de 23 años, quien se ocultaba en la comarca El Tigre, en el municipio de Siuna.
Luego atraparon a su hermano, Rafael Cano Lanzas, de 19 años, en la comarca de Chilamate Kum. Posteriormente aprehendieron a Henry López Bravo, de 25 años, y a Antonio Suárez Ochoa, de 26.
Uno de los compinches de esta banda, es un menor, y por esa condición no está privado de libertad.
De acuerdo con el teniente Roque, las capturas se efectuaron sobre la base de órdenes judiciales, por asesinatos y robos que se le imputan a los señalados, a quienes les ocupó un fusil AK, más un rifle calibre 22. Agregó que falta localizar y ocupar un Fal, una escopeta, dos revólveres calibre 22, y una pistola nueve milímetros, que los capturados utilizaron para consumar sus crímenes.
Crímenes
Uno de ellos, fue perpetrado contra Ignacio Ramón Rodríguez Centeno, a quien acribillaron a balazos por encargo, el cinco de septiembre de 2004, en la comunidad de El Plátano, municipio de Siuna.
Tres meses después, el 10 de diciembre de 2005 --según el secretario ejecutivo policial--, los integrantes de la banda de los Cano Lanzas asesinaron a Jackson Ramón Sánchez Quintero, de 10 años, por no encontrar en la casa a su progenitor, José Danilo Sánchez Rivera, a quien pretendían matar también por encargo, en la comunidad de Zapote Kum, del mismo Siuna. En este abominable acto sangriento, los facinerosos agujerearon la vivienda a tiros.
El cuatro de marzo de 2005, o sea, un día antes de las elecciones regionales, habían rafagueado las instalaciones de la escuela rural “Micaela”, en Siuna, donde se encontraban los miembros y personal de apoyo de la Junta Receptora de Votos 8015, que salieron horrorizados del lugar.
Ese mismo día cargaron con un botín de un poco más de treinta mil córdobas, en el lugar llamado La Pedrera, tras asaltar a más de veinte pasajeros de un bus que iba de Siuna a Waslala.
El teniente Roque aseguró que esta banda de desalmados operaba en las periferias de Siuna, como Wany, El Plátano, Esperanza de Iyas, Chilamate Kum, El Cacao, El Diamante, Aguas Verdes, Waslalita, El Naranjo, y cruzaban los límites territoriales de Cua-Bocay, Jinotega y Matagalpa.
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