Sucesos

Sucesos departamentales


Primo lo mató en pleito por licor
Alberto Cano / SANTA TERESA, CARAZO
Bacilo Medrano Espinoza, de 30 años, murió al recibir un balazo que le penetró en el ojo izquierdo y le destruyó el cerebro, disparado por su primo, Evertz Martínez, con quien discutió por una media de guaro. El hecho, según las autoridades, tuvo lugar en la comarca La Chona, municipio de Santa Teresa, y mientras el hechor se encuentra tras las rejas, la víctima ayer fue sepultada en el cementerio de Santa Teresa.
Salvajismo contra su bebé
Alberto Cano / LA PAZ, CARAZO
La Policía de Carazo aún no captura al sujeto Julio Ugarte, acusado de lesionar a su tierno hijo de cinco meses, al que presuntamente golpeó, tiró al suelo y mordió en un arranque de furia, según denunció Jessica Vega, madre del menor. De acuerdo con el Instituto de Medicina Legal, el salvaje hombre le fracturó el brazo derecho al tierno, cuando según la madre, lo tiró de la hamaca en la cual se encontraba. El dictamen médico legal también confirmó que los mordiscos en el cuerpo de la criatura son de humano, por lo que ahora la Policía busca al salvaje agresor.
Pareja “cae” con diversidad de drogas
Lésber Quintero / RIVAS
Una pareja que habita en el barrio San Francisco, de la ciudad de Rivas, fue arrestada por la Policía durante un allanamiento realizado a su vivienda, ya que se les encontró 38.8 gramos de cocaína, 0.2 gramos de piedras de crack y 0.4 gramos de semillas de marihuana. Los detenidos fueron identificados por la Policía como Marlon Alaniz y Johanna Margarita Blanca Gallo, quienes, según la acusación, tenían siete meses de mantener el expendio de drogas en su casa.
“Cambiolín” a habitante de El Golfo
Lésber Quintero / RIVAS
El famoso truco del “cambiolín” volvió a repetirse el fin de semana en la ciudad de Rivas, y esta vez la víctima fue Jaime José Ñaméndiz Ruiz, habitante del barrio El Golfo de esta ciudad, a quien dos sujetos despojaron con artimañas de 5 mil córdobas y en su lugar le dejaron billetes de papel periódico. El caso ocurrió el pasado domingo, cuando a eso de la diez de la mañana el afectado fue a cambiar al mercado de Rivas 60 dólares y 126 mil colones y producto de la transacción recibió los 5 mil córdobas, con los que se dirigió hacia El Golfo, pero por el sector de la Escuela de Agricultura y Ganadería fue interceptado por una mujer que le pidió que lo acompañara a cambiar unos dólares y segundos después se apareció un sujeto que era el compinche de la desconocida y se metió a la plática. Al final acabaron por convencer a su víctima para que los acompañara al costado este del Colegio Santo Domingo, donde le hicieron el “cambiolín” a Ñaméndiz Ruiz y luego escaparon con rumbo desconocido.
Rato de placer culminó con susto
Lésber Quintero / RIVAS
Un señor de iniciales E.C.R. se llevó tremendo susto en una zona roja de Rivas, que está sobre la calle de La Carrilera, la cual une a Popoyuapa con la Carretera Panamericana. Según la Policía, este ciudadano llegó al lugar para solicitar los servicios de una damisela, pero cuando acababa de culminar su rato de placer se le aparecieron tres antisociales, quienes lo intimidaron para despojarlo de un reloj y 140 córdobas. No obstante, el cuarentón salió asustado a la carretera, a buscar ayuda, y en eso pasó una patrulla policial, a cuyos agentes los puso al tanto de lo ocurrido. Los uniformados investigaron el caso y dieron con Gonzalo Antonio Montiel y con la meretriz Maritza Álvarez, quien atendió a E.C.R. A la vez la Policía encontró el reloj de la víctima, el cual estaba en poder de Montiel, quien al igual que la meretriz se encuentra tras les rejas.
Denuncia a violento ex marido
Alberto Cano / DIRIAMBA, CARAZO
Los maridos apaleadores resurgieron en esta ciudad, y una de las últimas víctimas es la joven Gladys Mendieta, de 26 años, quien con los ojos inflamados y el rostro con moretones llegó a la estación policial para acusar a su ex marido, Ángel Sanabria, de 29 años. Según la muchacha, su ex la agredió salvajemente en presencia de sus dos pequeños hijos, y todo por celos. La ofendida, que vive en Buena Vista del Sur, afirma que el padre de sus hijos nada tiene que celarle, porque hace rato se dejaron, y ahora pide que lo echen preso y que pague por la agresión, pues no es la primera vez que llega a insultarla de “hija de p” para arriba, y luego la golpea sin piedad.