Sucesos

Condenan a corruptora, y queda en espera su marido abusador

* Por apañar violación de niña empleada doméstica

Lizbeth García

La juez Tercero Penal de Juicio, Rosario Peralta, condenó a Norma Sequeira González, de 41 años, a la pena principal de cinco años de prisión por el delito de corrupción de menores, en perjuicio de una niña de 14 años, a la que había contratado como sirvienta, pero fue violada con la venia de la hoy sentenciada.
El supuesto violador es Eliseo Antonio Chavarría, de 37 años, marido de doña Norma, quien este 26 de julio enfrentará juicio oral y público.
Valga decir que los dos fueron acusados en marzo de este año, pero como el día del juicio oral y público el Sistema Penitenciario Nacional no llevó a Chavarría al juzgado, se decretó el vencimiento de término para él y se abrió el juicio oral sólo para González, quien fue condenada con agravantes, porque la menor dependía de ella porque era su doméstica.
El único atenuante que la juez Tercero Penal de Juicio encontró a favor de la acusada es la no existencia de antecedentes, lo que hace presumir que hasta antes del juicio por corrupción, tenía una conducta buena.
El delito por el que doña Norma fue sentenciada ocurrió en Villa Reconciliación. Supuestamente desde que la chavala fue contratada en febrero, el hombre presuntamente empezó a manosearla hasta que la sometió tres veces en la misma cama donde dormía con su esposa, quien para que no la dejara el marido hizo caso omiso al ruego que la chavala le hizo, la última vez que fue abusada.
“Dejá que termine. Lo hecho, hecho está. Si no te dejás, él se va a ir de la casa por culpa tuya. No podés dejar que tire el semen al suelo, porque es pecado”, fue lo que supuestamente le dijo la mujer en esa ocasión a la niña, cuando ésta le pidió ayuda.
La mujer presuntamente obligaba a la niña a tomar pastillas “para el dolor”, aunque se presume que eran para planificar, pues la víctima no se embarazó producto de las múltiples violaciones.
Pero la menor no se resistió a su suerte y en la primera ocasión que la dejaron sola y encerrada en la casa, el 22 de marzo, a las seis de la tarde, logró escapar y pedir la ayuda de una vecina de Villa Reconciliación, quien le prestó ocho córdobas para que llamara por teléfono a su padre. El progenitor la llegó a traer e interpuso la denuncia en la Estación Seis.