Sucesos

Mutilado y desangrado

* Supuesto abigeo recibió dos escopetazos al ingresar a una finca, en Mateare * Cuando huía en busca de ayuda, cayó y no pudo levantarse más

Ernesto García

Tal parece que los delincuentes en Mateare se están levantando con el pie izquierdo, porque mientras a Juan José Ortiz, alias “Melo”, la Policía le echó el “guante”, Pedro José Urbina Vivas, de 43 años, alias “La Buchona”, fue aniquilado por un vigilante, cuando presuntamente intentaba robar una res.
El subinspector de Auxilio Judicial de la Policía en Mateare dijo que el cuerpo sin vida de “La Buchona” fue encontrado cerca de la costa del lago, a eso de las cinco de la mañana de ayer miércoles.
De acuerdo a las investigaciones hechas por la Policía, “La Buchona” fue alcanzado por dos certeros disparos de escopeta calibre 12, que le hizo el vigilante de la hacienda “Corpus Cristhi”, ubicada 12 kilómetros al norte de Mateare.
Le arrancó el brazo
“Uno de los escopetazos le desprendió el brazo izquierdo y el otro, que aparentemente le fue hecho a corta distancia, los charneles le causaron varios orificios”, explicó el oficial de Auxilio Judicial.
“La Buchona” encontró la muerte cerca de las dos de la madrugada, aparentemente cuando, ya herido, intentó salir de la propiedad que colinda con el lago Xolotlán, pero no pudo avanzar más de diez metros, porque cayó abatido boca arriba en un lugar conocido como “El Charco”, señaló la fuente policial.
La identidad del cuidador que eliminó a “La Buchona”, quien se dio a la fuga, no fue revelada por las autoridades policiales, para no entorpecer las investigaciones.
En horas de la tarde los familiares de Urbina Vivas hacían los trámites para retirar su cadáver del Instituto de Medicina Legal.
Tragedia en El Crucero
Mientras tanto, en el siempre fresco municipio de El Crucero se produjo una tragedia cuando un niño de 22 meses de edad murió bajo las ruedas de un vehículo repartidor de pan.
Según la versión extraoficial, el niño salió de la casa de sus padres a jugar debajo del vehículo, mientras el conductor entregaba el correspondiente pedido, pero al emprender su marcha nuevamente no se percató de la presencia del infante, por lo que éste murió bajo las ruedas.
La causa del accidente habría sido tipificada por las autoridades policiales como falta de tutela, eximiendo de toda responsabilidad al vendedor de pan.