Sucesos

Hermanas de ahogado en pozo sospechan de mano criminal

* No creen historia que brindó la Policía sobre que el joven pretendía robar

Lesber Quintero

RIVAS
Las hermanas de un joven que pereció ahogado al caer accidentalmente dentro de un pozo, ubicado en una propiedad que está frente al hospital de Rivas, aseguran que su hermano, Róger Daniel Ruiz Morales, fue víctima de un criminal y que no murió ahogado.
A la vez, las dolientes dicen que Róger no estaba robando nada en dicha propiedad, por lo que su versión discrepa totalmente de la que brindó la Policía.
Las hermanas del infortunado, María Lourdes y Danelia María, ambas Ruiz Morales, aseguraron que solicitarán a la Policía que les aclare el caso, “porque mi hermano no murió ahogado, como dicen, además, él sabía nadar, y si se hubiera ahogado no tenía por qué sangrar de la nariz y la boca, y lo más raro aún es que presentaba golpes en los hombros y el cuello”, dijo Danelia María.
Como se recordará, Ruiz Morales, de 23 años, falleció a eso de las cuatro de la mañana del pasado viernes, inmediatamente después de escapar del hospital de Rivas, donde según sus hermanos, lo internaron el jueves, por problemas de alcoholismo, ya que el joven hasta era víctima de alucinaciones
En su huida, Ruiz Morales se introdujo a la propiedad que está frente al hospital, y el propietario de la misma, Javier Martín Baldizón, se despertó al oír los ruidos, se levantó y observó al joven y a otra persona que merodeaban el taller, pero al sentirse descubiertos ambos salieron en carrera.
Desafortunadamente, Ruiz Morales cayó en el pozo y se ahogó, y el médico forense cerró el caso como una muerte por sumersión.
No obstante, ahora las hermanas y demás familiares de la víctima sospechan que a Ruiz Morales primero lo golpearon y luego lo lanzaron al pozo, a la vez que aseguran que no era ladrón, pero aún se desconoce si la Policía va a darle trámite a la solicitud de los denunciantes.
Al respecto, el señor Silver Fuentes M. nos escribió vía correo electrónico, para aclarar que él es el propietario del sitio donde pereció el joven, y no es el vigilante, como se informó originalmente, en nuestra edición del domingo dos de julio. Asimismo, Fuentes asegura que fue él quien llamó a la Policía y los bomberos, después de escuchar que alguien estaba dentro del pozo.