Sucesos

Asesinato sin explicación

* Ex pescador cortaba una rama para llevar leña a su casa, cuando el propietario del árbol le disparó en la cabeza e intentó rematarlo * Autor tiene 83 años y actuó delante de dos nietos de la víctima, a quien conocía muy bien

Lesber Quintero

SAN JORGE, RIVAS
Cortar una rama de un árbol, que usaría para leña, le costó la vida al señor Julio César Abarca López, de 63 años, ya que sin mediar palabras el propietario del árbol, Julio Guerra Salazar, le atinó un balazo en la cabeza que le quitó la vida el lunes, a las 4: 45 de la tarde, cuando se encontraba en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital “Lenín Fonseca”, de Managua.
Esta lamentable historia ocurrió el pasado jueves, en el municipio de San Jorge, en el lugar conocido como “Río de en medio”. Según Oscar Abarca, hijo de la víctima, su papá salió a eso de las nueve de la mañana, de su casa ubicada frente a las costas del balneario de San Jorge, para dirigirse a recolectar una leña que le había regalado un señor llamado Ignacio, “pero media hora después ocurrió la tragedia”, comentó consternado el denunciante.
Nietos vieron el crimen
El crimen fue presenciado por dos nietos de Abarca López, uno de ocho años y otro de doce, quienes acompañaban a su abuelo en la recolección de la leña. Uno de los niños, de nombre Adán José Pereira, aseguró que su abuelo recibió el disparo cuando estaba cortando una rama seca que estaba sobre el cerco de la propiedad de Julio Guerra Salazar, de 83 años, “pero de pronto se apareció él (Guerra Salazar) y le disparó a mi papito, sin decirle nada”, explicó el infante.
El niño agregó que cuando su abuelo cayó al suelo, todavía tuvo la oportunidad de pedirle ayuda a Guerra Salazar, pero éste, según el niño, más bien lo quería rematar, por lo que ambos pequeños fueron a buscar ayuda a su casa, para que trasladaran al herido al hospital de Rivas, de donde fue remitido al “Lenín Fonseca”, debido a su estado de gravedad.
Sin esperanzas
Según Oscar Abarca, desde que llegaron al hospital capitalino los médicos les informaron que era imposible salvarle la vida a su papá y que sólo había que esperar el desenlace fatal, el cual llegó cuatro días después del incidente, ya poco antes de las cinco de la tarde del lunes, el señor Abarca López entregó su alma al Creador y sus restos fueron sepultados la tarde de ayer, en el cementerio de San Jorge.
El hoy difunto fue un reconocido pescador de la zona, y sus familiares aseguraron que el victimario lo conocía perfectamente, por lo que desconocen por qué le tiró a matar, “ya que esa fue su intención, porque otro le hubiera disparado a los pies y no a la cabeza, y por eso ahora queremos que se haga justicia”, señaló la esposa de Abarca López.
No obstante, el supuesto asesino desde un inicio goza de libertad condicional, debido a su avanzada edad, pero los familiares del occiso aseguran que demandarán ante el Ministerio Público que lo encarcelen, para que pague por el crimen que cometió y por las lesiones psicológicas que le pudo haber provocado a los dos menores.