Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Dos “moclines” y un embarazo
José Ricardo Suazo Rodríguez, de 54 años, está en prisión porque supuestamente violó y embarazó a su hijastra de doce años, quien tiene cinco meses de gestación.
La acusación, radicada en el Juzgado Tercero Penal de Audiencias, revela que los hechos se dieron en el barrio 28 de Mayo, el 17 de diciembre, cuando el acusado se aprovechó de la soledad de la niña, para llevarla a la cama a la fuerza, desnudarla, besarle todo el cuerpo y luego abusarla. La audiencia inicial del juicio será este cinco de junio en el Juzgado Tercero Penal de Audiencias, donde este dos de junio se realizará la segunda audiencia para Yuisman José Hernández, de 29 años, quien está acusado por haber abusado contra natura de su hijastro, de siete años.
Los hechos se dieron el 20 de mayo por la noche, en Ciudad Sandino, cuando el imputado aparentemente tomó por la fuerza al niño que dormía sobre un colchón boca abajo, le tapó la boca para que no gritara pidiendo auxilio, y lo abusó, lo que quedó corroborado con el dictamen médico legal.
Ceguera como coartada
La juez Tercero Penal de Audiencias, Henryette Casco, decretó la prisión preventiva para Sabel de la Asunción Villalta y su hija, Marisela Tatiana Silva, de 20 años, quienes deberán comparecer de nuevo este dos de junio ante la autoridad judicial. Ambas están acusadas por tráfico de drogas y posesión ilegal de una pistola de nueve milímetros que estaba en el cuarto de la joven, que vive de la Iglesia Don Bosco, una cuadra al este y dos cuadras al sur, sitio donde este 25 de mayo la Policía allanó una vivienda.
La Fiscalía indicó que en ese momento, doña Sabel corrió del patio hacia el baño para lanzar en la taza del inodoro 4.2 gramos de cocaína. Igualmente, la Policía incautó 43.5 gramos de la misma droga en 21 bolsitas.
En la ducha también se encontraron dos gramos, y en el dormitorio, cerca de la cama, la Policía encontró otro “reguero” de bolsitas con 5.9 gramos de la misma sustancia. Sobre uno de los muebles encontraron otros 0.4 gramos de cocaína, y en la parte superior de la cama 0.3 gramos.
En las bolsas del short de la joven también le encontraron dos gramos de la misma sustancia y 1,720 córdobas producto de la supuesta comercialización.
La defensa de doña Sabel, Amadeus Flores, alegó que su cliente es ciega, por lo que le extraña que la Fiscalía diga que la mujer salió corriendo “en cuanto vio” a la Policía. La juez la mandó al forense para corroborar la ceguera y determinar si es diabética o no.