Sucesos

Asaltan a promotora boxística

* Ana Francis, esposa de Rosendo Álvarez, fue despojada de mil 800 dólares y 21 mil córdobas * Con lujo de violencia le arrebataron bolso en los semáforos del barrio “Jonathán González

Orlando Barrios

Mientras en las instalaciones del gimnasio de la Universidad de Managua (U de M) se desarrollaban las cinco peleas que compusieron la cartelera de boxeo, su promotora, Ana Francis Donaire, fue despojada de mil 800 dólares y 21 mil córdobas, dinero que utilizaría para pagar a los boxeadores.
El robo con violencia que en córdobas asciende a los 52 mil, ocurrió a las siete y 40 minutos de la noche de ayer, cuando Ana Francis, esposa del boxeador Rosendo Álvarez, iba a bordo de un taxi hacia una fotocopiadora situada en residencial Bolonia.
Según Ana Francis, salió de su oficina situada en Jardines de Veracruz en su vehículo, en compañía de dos empleados suyos y dos exhibidores de propaganda, ya que uno de sus patrocinadores no las llevó para colocarlas las en el gimnasio de la U de M.
“Tenía la presión de la Comisión de Boxeo, quienes me advirtieron que si el evento no empezaba a las siete y media iban a cancelar”, comentó la promotora boxística.
Recordó que para ganar tiempo, pidió a sus trabajadores que avanzaran, pero que la dejaran en una gasolinera de la Rotonda del Periodista, donde abordaría un taxi para dirigirse a una fotocopiadora en Bolonia donde compraría unas calcomanías.
Dinero era para el pago de boxeadores
“Tomé el taxi y le pedí al conductor que me llevara a Bolonia. Iba pensando en otras cosas, cuando vi que íbamos en dirección al norte como yendo al Hospital ‘Alejandro Dávila Bolaños’”, comentó vía telefónica la esposa de Rosendo Álvarez.
A 100 metros de los semáforos antes mencionados, en el carril izquierdo, al conductor se le acercó un sujeto que lo distrajo, mientras a la promotora un desconocido, con lujo de violencia, intentaba arrebatarle el bolso, que contenía identificación de los Estados Unidos y otros documentos personales.
“Forcejeé con el tipo, pero fue inútil, pues al final se llevaron mi bolso y tomaron rumbo a ese barrio”, rememoró la denunciante.
Después que se consumo el atraco aún dominada por los nervios, le pidió al taxista si le hacía el favor de llevarla a la U de M, donde esperaría a su marido para ir a poner la denuncia al Distrito Tres de la Policía.
“El dinero en parte era para pagarle a los muchachos que pelearon en la U de M”, admitió Ana Francis.
El comisionado Roberto Kraudy, jefe de esa dependencia policial, atendió personalmente a Ana Francis y le dijo que iban a priorizar el caso.