Sucesos

Investigan muerte de octogenaria en hospital


Orlando Barrios

El subdirector del Hospital “Roberto Calderón”, una enfermera, un fiscal y un encargado de la morgue son investigados por los representantes del Ministerio Público, asignados en la Estación Cinco, quienes valoran si la acusación por la muerte de una anciana de 87 años reúne los requisitos para culparlos ante las autoridades judiciales.
Los acusados son Julio César Marín Serrano, Subdirector, María Magdalena Sandoval, auxiliar, Ronald Guillermo Mayorga, fiscal, y Efraín Antonio Rodríguez, morguero.
Alí Navarro, hijo de la ahora difunta, relató a EL NUEVO DIARIO que todo inició el 12 de abril del corriente año, cuando su mamá, Rosa Amanda Sánchez Galeano, ingresó a la Unidad de Cuidados Coronarios, a la espera de una operación, donde los especialistas le colocarían un marcapaso.
Se cayó de la cama
Fue el 17 de abril a las once y 45 minutos de la noche que doña Rosa Amanda se cayó de la cama, supuestamente por el descuido de la enfermera María Magdalena. La octogenaria sufrió lesiones en la cabeza y fractura en un brazo, por lo que fue remitida al Hospital “Lenín Fonseca”, donde le practicaron una tomografía, pero falleció minutos después. “Ellos --las autoridades del “Roberto Calderón”-- se ofrecieron en pagar los gastos del sepelio, así como la preparación del cadáver”, señaló Alí Navarro, hijo de Rosa Amanda.
Según el denunciante, los familiares de la difunta autorizaron la preparación de cadáver, pero no la extracción de vísceras, por lo que se decidieron a presentar la denuncia antes las autoridades policiales.
Mi mamá murió a causa de un trauma cráneo encefálico, y varias personas nos comentaron que la extracción de las vísceras era para borrar evidencia de la negligencia que cometieron”, manifestó el vástago de la anciana.
Sindicalistas abogaron por ella
El doctor Rafael Díaz, Director del Hospital “Roberto Calderón”, recordó el incidente y comentó que efectivamente hubo un descuido, un olvido involuntario por parte de la enfermera, a quien iban a sancionar, pero los representantes de los sindicatos abogaron por ella.
“Era una paciente que ingresó con problemas cardíacos, y ese día estaba agitada e inquieta. La auxiliar la atendió, se retiró de la cama sin subir la baranda y la tragedia sucedió”, manifestó el doctor Díaz.
También dijo que la familia doliente “hizo el alboroto para fastidiar”, pues ellos autorizaron la preparación completa del cadáver, porque venían unos familiares de Estados Unidos para asistir a los funerales.
“La Policía nos tomó las declaraciones e incluso se les facilitó el documento donde ellos firmaron la autorización para la evisceración”, expresó el funcionario del hospital.
El galeno dejó claro que existen normas y leyes que establece que no se puede tocar un cadáver sin el consentimiento de los familiares. Añadió que la diputada Rita Fletes llamó a la ministra de Salud, Margarita Gurdián, para que le ayudara a conseguir el ataúd y la preparación de cadáver.
En tanto, el inspector Francisco Paguaga, oficial de delitos contra las personas del Distrito Cinco, confirmó que el expediente fue entregado al Ministerio Público y que está en sus manos para determinar si van acusar en la próxima semana