Sucesos

Por ingenuo fue a la cárcel


Máximo Rugama

SAN NICOLÁS, ESTELÍ
El campesino Nicolás Castillo Ramírez, de 52 años, recobró su libertad luego que las autoridades competentes comprobaran que por ingenuidad tenía en su poder un fusil Ak, el que supuestamente encontró abandonado en su huerta, meses atrás.
Castillo Ramírez, un productor reconocido de la comunidad Los Bordos, en la jurisdicción del municipio esteliano de San Nicolás, aseveró que por cuestiones de trabajo y de distancia no había reportado el hecho ante las autoridades policiales, pero de eso él ya aprendió una lección, y es que, de acuerdo con la Ley 510 o Ley de Armas, quienes tengan en su poder armas de guerra, corren el riesgo de pasar de tres a seis meses en la cárcel.
El labriego, quien a la vez es brigadista voluntario de salud, dijo desconocer tal prohibición a pesar de que las autoridades policiales en distintas ocasiones han informado sobre las sanciones y multas que establece la Ley 510 en este caso específico.