Sucesos

Violador y torturador

* De nada le sirvió presentar un acta falsificada donde la supuesta víctima lo perdonaba

Lizbeth García

Porque supuestamente le mordió la mama izquierda antes de violarla y le hizo un “chichote” en el área extragenital, una joven de 20 años acusó por medio de la Fiscalía a un vigilante de 20 años, quien quiso “voltear la tortilla” a su favor, presentando por medio de su defensa un supuesto desistimiento de denuncia, pero el mismo fue rechazado porque no presentaba la firma de la supuesta víctima.
En la declaración jurada celebrada ante los oficios notariales del abogado Chéster Iván Cepeda, la víctima supuestamente declaraba que desistía de la denuncia por considerar que “fue un mal entendido suscitado con el joven Orlando Antonio Gutiérrez Incer”.
La escritura pública donde desistía de la denuncia no contenía ni el número de cédula de la supuesta violada, ni su firma, por lo que la juez Octavo Penal de Audiencias, Karla García, no archivó la acusación como lo estaba solicitando la defensa y, por el contrario, le decretó el arresto domiciliar y otras medidas cautelares al acusado y programó su audiencia inicial para los próximos días.
Perseguida entre dos
La acusación indica que los hechos se dieron el 19 de mayo en el barrio Waspam, en la vía pública, exactamente por el sector conocido como “El Ceibo”, lugar donde el acusado y un desconocido supuestamente interceptaron a la víctima, empezaron a seguirla, pero finalmente sólo Gutiérrez continuó tras la joven.
Supuestamente el acusado tomó por la fuerza a la dama y la amenazó con una tijera de 12 centímetros, diciéndole que si gritaba la iba a matar; luego le ordenó que se desnudara, la acostó sobre el suelo en mera calle, después se quitó la ropa, le subió la blusa a la joven y le mordió el busto izquierdo para luego tener acceso carnal vía vaginal con ella.
Pero el acusado no contaba con que en ese momento iba a pasar por la calle agentes policiales a bordo de una patrulla, quienes al ver la “extraña” escena preguntaron qué pasaba ahí, a lo que la joven respondió que estaba siendo violada, por lo que inmediatamente capturaron al señalado.
Como prueba de cargo, la Fiscalía ofreció el calzoncillo rojo y negro que portaba el acusado, las tijeras que le ocuparon y el dictamen médico legal que revela que la joven al momento de la valoración presentaba un chichote en el área extragenital, equimosis y aruño superficial en la nariz, mordedura humana en la glándula mamaria izquierda y laceraciones en los genitales que revelan violencia física y acceso carnal reciente.