Sucesos

Sobrevive consciente, con cuchillo clavado en la cabeza

* Increíble historia de joven que aún ayer tenía el arma blanca introducida en el cráneo, a la espera de una cirugía delicada * Lesionado pide desesperado que los médicos le extraigan el filo que le atormenta

Orlando Barrios

Un caso poco común se registró en una barrera de toros, al culminar las fiestas patronales de San Isidro de la Cruz Verde, cuando dos primos sanguinarios atacaron con un cuchillo de cocina a Roberto Antonio Castillo Hernández, a quien le dejaron el arma blanca incrustada en el cráneo.
“Ay, ay... sáquemenlo, por favor...”, suplicaba la víctima de 24 años, cuando era valorado por el cirujano Martín Casco Morales, responsable de Cuidados Intermedios del Hospital “Lenín Fonseca”, la mañana de ayer.
“Éste es un caso rarísimo, y es realmente un milagro que el paciente esté estable, pese a que tiene un cuerpo extraño de 16 centímetros en la cavidad craneal”, agregó el galeno.
El especialista explicó que el paciente iba a ser sometido a un examen para determinar qué vasos sanguíneos dañó en su trayectoria el cuchillo, y así efectuar una estrategia quirúrgica que indique qué vía es la más accesible. “Él perdió bastante sangre y vamos a tratar de nivelarlo para que resista la operación, que es de alto riesgo, porque se nos puede quedar en el quirófano”, señaló el galeno.
El cuerpo de Roberto Antonio presentaba además otras estocadas en la cabeza, en el brazo izquierdo y una en la pierna izquierda.
Lo creyeron muerto
Johnny Castillo Hernández, hermano de la víctima, permanecía en las afueras de Emergencia, y relató a EL NUEVO DIARIO que se encontraba dormido en su vivienda, cuando un amigo llegó a eso de la una de la madrugada a avisarle que Roberto Antonio estaba muerto.
Inmediatamente se movilizó a la barrera de toros, pero a esas alturas unos vecinos habían trasladado a Roberto Antonio hasta el Hospital “Roberto Calderón”, y de allí fue remitido a primera hora al “Lenín Fonseca”, donde permanece internado.
Algunos testigos le comentaron a Johnny que los autores de este suceso sangriento fueron los primos Luis Daniel Chavarría Jirón, alias “El Chele Jirón”, y Napoleón Jirón Duarte, conocido como “Napoleón”, con quien el joven mantiene problemas personales desde hace tiempo.
“Dicen que mi hermano ingería una cerveza, cuando uno de ellos se le acercó y descaradamente le extendió la mano y le dijo: ‘¿Que pasó, maje? Hagamos las paces’. Pero Roberto se confió, y a la hora que le dio la mano, otro por la espalda le ensartó el puñal”, dijo el abatido el hermano del muchacho.
El denunciante comentó que los primos tienen varias denuncias en el Distrito Cinco, pero las autoridades nunca hacen nada, porque supuestamente se jactan de que tienen familiares en la Policía.
“Sangre llama sangre”, expresó en un momento de nerviosismo Johnny, quien al final dijo que su familia brindará un voto de confianza a las autoridades policiales y judiciales para que los responsables paguen por lo que hicieron.
Por su parte, el informe policial de la Estación Cinco no precisa las rencillas que mantenían los victimarios con la víctima, pero hace cuatro meses Roberto denunció a esos mismos sujetos, porque lo agredieron con una silla en el rostro. Las autoridades del Distrito Cinco amplían las investigaciones para dar con el paradero de los primos.