Sucesos

Despiadado ataque de incendiarios

* Después de robarle a joven comerciante, lo rociaron con gasolina y pegaron fuego, con intenciones homicidas * Víctima sobrevivió, pero con terribles lesiones y traumas, tras la odisea vivida

Leoncio Vanegas

JÍCARO, NUEVA SEGOVIA -Aterradores fueron los minutos que pasó Manuel de Jesús Zamora, de 24 años, cuando tenía la cabeza y la espalda en llamas. El joven quedó con quemaduras de segundo grado y el rostro desfigurado, producto de una agresión con gasolina y fósforos.
Después de visitar unas casas de la Comarca Los Arados, en donde vendió ropa usada, el hombre --oriundo de Estelí-- se trasladó a la vecina Comarca Sabana Grande. Ahí se echó unos tragos hasta las ocho de la noche del último domingo, momento en que sufrió una de las agresiones más brutales que ser humano se pueda imaginar.
Golpes y llamas
“Me encontré con tres tipos que me quitaron el dinero que andaba, unos 2 mil córdobas. Uno de ellos le dijo al otro: ‘Quemalo’. Entonces me fui a sentar al lado de una muchacha que estaba allí, para ver si así no me hacían nada. Yo tenía miedo”.
De acuerdo con el relato que Manuel de Jesús brindó a EL NUEVO DIARIO, con el rostro adolorido y chamuscado por las llamas, de nada le valió irse a lado de la dama, pues los tres sujetos se acercaron y lo agredieron a puñetazos. Posteriormente uno de ellos lo roció con la gasolina que andaba en una botella, mientras otro encendió un fósforo y se lo lanzó.
Deprimido, se fue del hospital
La víctima gritaba aterrorizada y sacudía la cabeza en su intento desesperado de quitarse el fuego. Su desesperación fue mayor cuando el carburante le cayó directo a los ojos, cegándoselos por el ardor.
Vecinos del lugar lo auxiliaron. Unos le echaron tierra y otros le vaciaron botellas de gaseosas, para apagar las llamas.
Zamora fue internado en el centro de salud de este municipio, y por su gravedad lo trasladaron al Hospital “Alfonso Moncada Guillén”, de Ocotal.
No obstante, el hombre se fugó del centro y tomó la Carretera Panamericana a pie, con rumbo a Estelí, donde tiene familia.
Una hermana que reside en la comarca Los Arados, jurisdicción de este municipio, lo alcanzó en Totogalpa, 10 kilómetros al sur de Ocotal. “Iba tapado con una chaqueta para protegerse del ardiente sol”, testificó la hermana del afectado.
El joven comerciante dijo que se había ido del hospital porque cayó en estado depresivo. “Aquí tenía hambre y sed, y me sentía solo”, dijo con voz poco audible, porque no puede mover la boca por el dolor que siente en sus músculos faciales. Manuel de Jesús se encuentra en el centro asistencial, pero ahora está acompañado de su hermana.
Se supo que la Policía identificó a los presuntos pirómanos como Antonio y Miguel, ambos de apellido Garantes. Pero éstos se dieron a la fuga.