Sucesos

Pocas esperanzas de vida para jóvenes electrocutados


Ernesto García

Casi inexistentes son las posibilidades de sobrevivencia que tienen dos jóvenes que permanecen en las Unidades de Cuidados Intensivos de los hospitales “Lenín Fonseca” y “Roberto Calderón”, luego de sufrir graves quemaduras de tercer grado a consecuencia de descargas eléctricas.
Jenny María Martínez y Roberto Antonio Martínez Hernández, de 23 y 24 años respectivamente, son los dos jóvenes que se encuentran en la etapa más crítica, luego de haber sido electrocutados.
En el caso de Jenny María, los médicos tuvieron que amputarle la mano derecha porque las quemaduras de tercer grado que sufrió le provocaron lesiones irreversibles, indicaron los galenos que la atienden.
Quemaduras eléctricas letales
“En este tipo de casos la etapa más crítica es de siete días y ella (Jenny María) lleva tres”, señaló la doctora Lilliam Palma, médico de la Unidad de Quemados del “Lenín Fonseca”. “Las quemaduras por electricidad son más graves que las causadas por el fuego”, agregó la doctora.
Seguidamente, Palma explicó que a diferencia de las quemaduras causadas por fuego, que no provocan más daños que el causado inicialmente, las provocadas por la electricidad evolucionan de manera letal.
Esta joven, que vive en la indigencia y es adicta al pegamento, ingresó en estado agónico al hospital antes referido el lunes por la tarde, después que las ramas de un árbol donde ella se subió a cortar mangos rozaron con líneas del tendido eléctrico.
Tocó poste energizado
En el caso de Roberto Antonio Martínez, de 24 años, su estado también es considerado muy grave por los médicos del “Roberto Calderón”, porque permanece en estado de coma desde que ingresó a ese centro asistencial, hace tres días.
“No habla y tiene pocos movimientos”, dijo una fuente hospitalaria al ser consultada sobre el estado de salud de Martínez, habitante del barrio Milagro de Dios. Roberto Antonio se electrocutó al arrimarse a un poste telefónico que estaba siendo contacto con líneas del tendido eléctrico, según la información dada por los familiares a los médicos que lo atienden.