Sucesos

Amenazó a su mujer, pero fue él quien murió


Róger Olivas

EL VIEJO, CHINANDEGA
El agricultor José Virgilio Cáceres Díaz, de 60 años, llegó en completo estado de ebriedad a las 11 de la noche a su rancho, ubicado en la comarca Las Salinas, en el sector del balneario de Jiquilillo, donde amenazó de muerte a su ex cónyuge, Marta Lorena Hernández Rubí, de 40 años. Poco después quien perdería la vida sería el mismo Cáceres Díaz, en un hecho al parecer accidental.
La choza había sido alquilada por el sesentón a un grupo de sujetos desconocidos, los cuales fabricaban bombas artesanales para destruir la fauna marina, sin importarles su propia vida.
Cáceres Díaz, quien habría prometido dinero producto del alquiler del rancho a su ex compañera de vida para que ésta aceptara reconciliarse, le gritó la fatídica noche: “Hoy te morís”, por lo que Marta Lorena Hernández Rubí huyó desesperada en la oscuridad.
Se presume que la chispa de un cigarrillo que fumaba José Virgilio pudo haber explotado dos bombas artesanales que el agricultor guardaba en las bolsas de su pantalón y camisa, las cuales le causaron la muerte por trauma cerrado de tórax, con quemaduras en el muslo y mano derecha.
Además, el cadáver presentaba herida en la mandíbula izquierda y laceración pulmonar. El cuerpo apareció a cuatro metros del rancho, y el equipo técnico de la Dirección de Auxiio Judicial (DAJ)-Chinandega, junto al forense Róger Pereira Umaña, viajaron al lugar para investigar esta muerte accidental.