Sucesos

Un año de impunidad en muerte de universitario

* Autor de los disparos anda libre, pese a que, además de matar al joven, también hirió a otra persona

RÍO BLANCO, MATAGALPA
Familiares del joven universitario Johnny Vivian Torres Loáisiga, quien fue asesinado a balazos cuando salía de un bar-restaurante en compañía de su novia y un amigo, piden justicia debido a que ya va cumplir un año que se cometió el crimen y el actor anda tranquilo “como Pedro por su casa”.
Doña Eva Loáisiga, tía del occiso, aseguró que los hechos se registraron el 29 de mayo de 2005, cuando Johnny fue interceptado por el homicida, Allan Saúl Altamirano Lira, quien se bajó de una moto y sin siquiera discutir con el joven, lo agredió a balazos hasta quitarle la vida, luego se dio a la fuga con rumbo desconocido.
Policía lo ha visto
Loáisiga aseguró que la Policía de Río Blanco no lo ha querido detener, porque ya lo han visto y éste sigue tranquilo como si nada ha hecho, por lo que ahora esperan que con la orden de captura emitida por la doctora Karla Emilia Sáenz, juez Primero de Distrito Penal de Juicio, el autor de este hecho pague por el crimen cometido.
Lo peor, aseguró doña Eva, es que este ciudadano ni siquiera se presentaba a juicio, pues siempre asegura que tiene dinero suficiente para que no lo echen preso.
Incluso, señaló la ofendida, Allan Saúl ya está gestionando la documentación para salir del país, por lo que ella espera que la Policía actúe rápidamente para que lo capturen y evitar que siga evadiendo la justicia.
La juez Karla Emilia Sáenz Terán, en una carta enviada al comisionado Cruz Sevilla, jefe departamental de Auxilio Judicial de Matagalpa, señala que por haberse declarado rebelde, se ordena la captura inmediata del acusado Allan Saúl Altamirano Lira, por el delito de homicidio y homicidio frustrado en perjuicio de Johnny Vivian Torres Loáisiga y Jackson Leopoldo Valle Lumbí, pero hasta la fecha el acusado sigue gozando de libertad.
Los familiares de la víctima aseguraron que Altamirano estuvo en la casa de sus padres, ubicada a la entrada del poblado de Río Blanco, pero la Policía no lo capturó; ahora éste se está movilizando por el departamento de Boaco y Managua, por lo que temen que logre salir del país y el crimen quede en la impunidad, concluyeron.