Sucesos

“Santolín” culpable de violar a su sobrinita


ESTELÍ -A veinte años de cárcel podría ser sentenciado el sujeto José Santos Guevara Castellón, conocido como Santolín, luego que los miembros de un tribunal de jurado lo encontraran culpable por el delito de violación, en perjuicio de su sobrina.
“Santolín” cometió el hecho en la comunidad de Ducuale, ubicada a unos seis kilómetros al norte del casco urbano del municipio esteliano de Condega, el 28 de noviembre, a las seis de la tarde. El acusado enfrentó juicio oral y público casi dos meses después del hecho, debido a las vacaciones de Navidad y Año Nuevo.
Durante los alegatos respectivos, el licenciado Edgard Armando Aráuz, Fiscal Auxiliar, pidió la pena máxima de 20 años de cárcel para “Santolín”, de acuerdo a lo establecido en el Código Procesal Penal.
Aráuz basó sus argumentos acusatorios, cuando solicitó a los miembros del jurado que declararan culpable a Guevara Castellón, de 24 años, tomando en cuenta que la víctima es un ser indefenso y que el ahora reo actuó con ventaja, premeditación y alevosía, además que abusó de la confianza que le tenían, tanto la niñita como sus familiares.
Correspondía a la licenciada Marta Isela Ocón, de la Defensoría Pública del Estado, representar al reo, quien pidió a los miembros del jurado que tomaran en cuenta que “Santolín” no tenía antecedentes delictivos de este ni de otro tipo, y que, además, éste sufre de problemas mentales que le impiden razonar adecuadamente.
Comunidad involucrada
Al igual que en otros casos, la Policía del municipio de Condega, con la ayuda de pobladores de la comunidad de Ducuale, realizaron una titánica labor para aportar las pruebas correspondientes y que el caso no quedara en la impunidad.
Por tratarse de una violación en donde la familia del reo y la de la niñita afectada son parientes cercanos, se ha creado una situación incómoda y de resentimiento.
De acuerdo a los testigos, el 28 de noviembre, José Santos cometió el bochornoso delito en contra de su sobrinita, después que una tía de la pequeña le pidió que la llevara a la casa de la progenitora, mientras la joven continuaba realizando sus labores de lavar ropa en el río.
Aprovechando que del río a la casa de la madre de la niña hay una distancia de mil metros, y que el paraje es solitario, el aberrado introdujo a unos matorrales a la menor y allí la mancilló.
Fue un vecino del lugar quien, en horas de la tarde iba a dejar a su caballo en un potrero, descubrió que el tal “Santolín” salió del monte con la niña en brazos, mientras sangraba de sus partes íntimas.