Sucesos

¿Rivalidad o desacuerdo fatal?

* Joven vendedor ambulante fue ultimado por sujeto del que no se sabe si era su amigo, victimario o compinche

La causa directa por la que falleció Sergio Enrique García Chávez, de 22 años, la va a determinar el Instituto de Medicina Legal cuando le realice la debida autopsia, aunque se supone que fue por ahorcamiento. El hecho ocurrió en la vía pública del barrio San Cristóbal, de la iglesia una y media cuadra abajo, y hasta el momento las autoridades presumen que fue una “pasada de cuentas”.
Cerca del lugar donde quedó el cadáver se encuentra la humilde casita de García Chévez. Desde una rendija se observa una cama, unos abanicos viejos, una silla de hierro y un aro, que sirve de exhibidor improvisado de artículos para el aseo personal que el infortunado ofrecía en los semáforos de la capital.
Acostumbraba meterse a robar
Una vecina, que omitió su nombre, manifestó que el presunto autor del homicidio es Michael Cuadra, alias “Pepe”, de 30 años, quien reincidentemente se introducía en la vivienda y le robaba parte de la venta a Sergio Enrique.
“Le ha robado varias veces… en diciembre (se le llevó a Sergio) lo que la mamá le mandó de Estados Unidos: dos pantalones, dos camisas, los zapatos… y ahora, otra vez iba con la mercadería”, dijo la vecina.
Por su parte el comisionado Javier Obando, jefe de la Quinta Delegación de Policía, corroboró que existe un sospechoso, al cual los agentes capturaron en el barrio después de una persecución, y efectivamente se trata de “Pepe”.
“La riña, aparentemente, fue dentro de la casa, y a Michael Cuadra lo capturamos en los semáforos. Vamos a ver con el dictamen de Medicina Legal cómo murió Sergio Enrique y si alguien más participó en el hecho”, dijo el comisionado Obando.
Según comentaban algunos vecinos, entre los implicados existían rencillas; unos decían que supuestamente habían ejecutado algún atraco y el ahora fallecido “se le fue arriba” a “Pepe”, por lo que discutieron y el hecho acabó en tragedia. Otros apuntan que “Pepe” es un tipo que vive de robar para consumir su droga.