Sucesos

"Barrabás" abusa de otra mujer dormida

* Insólitamente salió de prisión y apareció en la cama de una pareja que conciliaba el sueño * Al hombre lo hizo a un lado para tocar a la dama de arriba hasta abajo

LAS MINAS, RAAN -Nadie sabe cómo hace José Antonio Peralta Dixon, de 18 años, mejor conocido como "Barrabás" en Las Minas, para penetrar sigilosamente a los aposentos y abusar de las mujeres dormidas.
Insólitamente no le importa ni teme a los maridos que están con su pareja en la cama, a quienes parece dominar con "algo" que los hace conciliar más profundamente el sueño. Pues casi siempre aparece y toma el lugar ajeno en la cama y procura, con las mujeres totalmente adormecidas, saciar sus aberraciones sexuales.
Estas peligrosas y perversas prácticas de "Barrabás", las que son calificadas de hasta “satánicas”, se conocieron una vez más, dentro de una vivienda en el mercado del municipio de Rosita.
“Apasionado”
La víctima es una mujer de 28 años, que gritó minutos después, al descubrir que el hombre que la besaba y tocaba de arriba hasta abajo, no era su marido, sino el famoso "Barrabás", que estaba en la cama y en medio de ambos cónyuges.
Y por si fuera poco, el delincuente estaba en calzoncillo, erecto, estirando sus gruesos labios en espera de reciprocidad a sus besos, y con los ojos un tanto pesados, pero en apuros por introducir sus pestilentes manos en las partes íntimas de la denunciante.
Cuando los gritos aumentaron y el marido de la víctima daba vueltas en la cama en señal de procurar despertar, "Barrabás" aprovechó para levantarse y huyó raudo, en un calzoncillo de tono tierra en dirección al oeste del mercado.
Casi desmaya a policías
Según el investigador policial Benito Morazán Suazo, "Barrabas" dejó un short negro al lado de la cama, el cual fue tomado sólo con los dedos grueso e índice, por el grado de pestilencia desprendida, que hasta casi provoca desmayos en los policías que observaban el cuerpo del delito.
Fue hasta en la mañana siguiente, que una patrulla policial apresó por cuadragésima vez a José Antonio Peralta Dixon, quien no puso ninguna resistencia, más que una sonrisa a flor de piel.
Antes que lo encerraran en la prisión, y sin el mínimo pudor, más que el recuerdo que le provoca una dosis de satisfacción y sosiego, acepta que se introdujo a la casa y cama de su denunciante, porque la vio hermosa y bonita, y porque sus deseos sexuales se le alborotaron a tal punto que los desenfrenos no los pudo contener.
Sólo besos y tocadas
Dijo que no le hizo nada a la mujer, y que sólo la besó y tocó. Añadió que ninguna mujer en la Costa le hace caso, porque es sucio y feo, además duerme donde “le agarra la noche”, camina descalzo, sin camisa, se baña sólo cuando llueve y no recuerda que se haya lavado los dientes al menos una vez en su vida.
Tiene la esperanza de encontrar una mujer y la prefiere blanca, hermosa y con dinero. El mes pasado, "Barrabás" fue denunciado y encarcelado por otro caso igual, al sorprender a otra mujer dormida, y recobró su libertad por la vía jurídica de vencimiento de término.