Sucesos

El historial de “El Payaso”

* Es uno de los cabecillas del amotinamiento en La Modelo, y horas antes había cobrado una apuesta con sangre a su compañero de celda

José Antonio Aguilar López, apodado “El Payaso”, además de cobrar con sangre a su compañero de celda, en la Cárcel Modelo de Tipitapa, Wiston Montenegro García, una apuesta de 200 córdobas, es uno de los cabecillas del sangriento amotinamiento de la noche del lunes en ese penal. “El Payaso”, sobre quien pende una pena de diez años de prisión por un homicidio, agredió con un “arma carcelaria” a Montenegro, la noche del pasado sábado, luego que éste, supuestamente, se negó a pagarle el dinero acordado por la victoria del equipo de Chinandega sobre el San Fernando, en la Serie Final de Béisbol Profesional.
Pero “El Payaso”, temido delincuente del Reparto Schick, fue quien, junto a Luis González Jiménez, dio inicio al motín en la Cárcel Modelo, luego de golpear en la cabeza al oficial Óscar Ortiz, según confirmaron las autoridades penitenciarias.
Ahora este sujeto, quien no hace honor al singular mote que carga, no sólo tendrá que terminar la condena de diez años que pende en su contra, sino también responder ante la justicia por el delito de homicidio frustrado en perjuicio de su antiguo compañero de celda y por los otros delitos en los que incurrió durante el amotinamiento de la noche del lunes.
Le perforó el diafragma
El alcaide Óscar Molina, vocero del Sistema Penitenciario Nacional, dijo que las heridas hechas por Aguilar a Montenegro, con un “arma carcelaria”, le perforaron el diafragma, “lo que también le causó daños en los pulmones”, subrayó Molina, citando a los médicos que atendieron a Montenegro, quien por el supuesto no pago de la “maceada” a “El Payaso”, recibió las cuatro estocadas que lo mantienen en la Sala 302 del Hospital “Roberto Calderón Gutiérrez”.
“Las armas carcelarias son las que fabrican los internos con los pedazos de hierro de los barrotes oxidados, a los cuales, posteriormente, les hacen punta en las mismas paredes de la cárcel”, explicó el alcaide Molina.
EL NUEVO DIARIO trató de conocer la versión de Winston Montenegro, pero dos oficiales del Sistema Penitenciario que están a cargo de su vigilancia lo impidieron, pese a que existía la autorización de las autoridades hospitalarias.