Sucesos

Una mano por un ojo

* Ex convicto de “La Modelo” aplicó la Ley del Talión y cobró su órgano visual cortándole la extremidad al autor de la agresión

Ernesto García

Solamente puede ser calificada como dantesca la escena de la mano de un joven de 23 años, dentro de un pichel con hielo, la que fue llevada por sus familiares al Hospital “Lenín Fonseca”, con la esperanza de que los médicos lograran unírsela al miembro superior derecho.
El joven fue macheteado dentro de su dormitorio por un ex convicto de la Cárcel Modelo de Tipitapa.
La amputación de la mano a Oswaldo José Hernández Pérez, conocido como “El Cholo”, es, supuestamente, una venganza de Francisco Ramón López Medrano, alias “La Chana”, a quien Hernández, al propinarle un machetazo, hace diez meses, le vació el ojo izquierdo.
Así lo dijo el teniente René Ortiz, primer oficial de Auxilio Judicial de la Policía en Ciudad Sandino, quien señaló que tanto víctima como victimario tienen antecedentes delictivos en los archivos policiales.
Ataque tempranero
De acuerdo a la versión dada por los familiares de “El Cholo”, López Medrano ingresó al dormitorio de su rival luego de saltarse la tapia que bordea el patio de la casa donde vive éste con su familia, en el barrio Bello Amanecer, Ciudad Sandino.
Agrega la información, en poder de la Policía, que “La Chana”, quien salió de la Modelo hace una semana, ingresó a la casa de Hernández cubriéndose el rostro con un pasamontañas. Virginia Muñoz, madre de Hernández, dijo que el agresor de su hijo ingresó al patio de la casa sin decir palabra alguna mientras ella barría, a eso de la siete de la mañana de este martes, y únicamente se percató de la presencia del mismo cuando escuchó los gritos de otro familiar.
Además del machetazo, con el cual le cortó de un solo tajo la mano derecha, “La Chana” le dio otros dos “filazos” a su enemigo, uno de los cuales le lesionó parte del rostro.
El doctor Jairo Gómez, uno de los galenos que atendió a Hernández en la Sala de Emergencia del Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, dijo que aunque sus familiares llevaron la mano en un pichel con hielo ya no se podía hacer nada para unirla al resto del miembro derecho, ya que cuando una persona sufre el desprendimiento de uno de sus miembros, para poder conservarla con la posibilidad de hacer una cirugía reconstructiva la misma debe ser tomada con la manos limpias, introducida en un termo y cubrirla con una bolsa plástica con hielo y aplicarle solución salina.