Sucesos

Un delincuente tras el récord “limpio”

* Hasta homicidas se pueden “colar” con un documento inmaculado * Policía ha descubierto a personas que falsifican, alteran o simplemente escanean estos documentos para su beneficio * Por eso hay empresas que mandan a investigar a su potencial personal y realizan evaluaciones sistemáticas para prevenir fallas

Ernesto García

El récord policial es considerado hoy en día como “el sacrosanto” documento para saber quién es quién. Pero tenga cuidado, porque la delincuencia ya encontró la forma de vulnerar el sistema …Sin saberlo, usted podría tener en su casa o empresa a un delincuente, aunque el papel diga que la persona “brilla como el oro”.

“El papel aguanta todo”, dice un refrán nicaragüense, que aunque es más viejo que el pinol sigue teniendo vigencia, al igual que el adagio popular de que “no todo lo que brilla es oro”.
Así lo demuestra un récord de Policía que le extendió la Dirección de Seguridad Pública a un joven al que llamaremos “Nacho”, sobre quien pende una sentencia firme de cuatro años de prisión por homicidio frustrado; pero su currículum está “engalanado” con tres palabras que no dan espacio para la duda: No posee antecedentes.
Claro, si “Nacho” llega a pedir empleo a cualquier empresa, donde uno de los requisitos es tener un certificado de buena conducta extendido por la Policía, es casi seguro que el empleador le concederá la plaza laboral, sin saber que éste, en un momento de ira, sería capaz de “batirle” las tripas o cortarle la yugular.
Más fácil que limpiar la casa
El caso de “Nacho” confirma lo que es un secreto a voces entre la población, principalmente entre quienes algún día han sido acusados, enjuiciados y hasta sentenciados: limpiar el récord de Policía es más fácil que asear el patio de la casa.
Por eso, aunque el récord puede reflejar que el portador del mismo es una persona “inmaculada”, a quien usted le puede dar las llaves de su casa a ojos cerrados, no necesariamente la información que refleja ese documento es real; y por el contrario, usted podría estar llevando a su empresa (y en el peor de los casos a su casa) a verdaderos maleantes.
Pero no todo termina allí, porque también hay quienes logran “colarse” en las empresas capitalinas aun teniendo antecedentes, tal es el caso de Luis Alberto Gaitán, alias “Luisito”, quien era buscado por un homicidio ocurrido hace seis meses en el barrio San Judas; pero fue capturado hasta hace poco, precisamente, dentro de las instalaciones de una firma comercial.
Aunque las autoridades sostienen que “Luisito” trabajaba en esa prestigiosa empresa, el gerente de la misma asegura lo contrario. Sea como fuere, ahora el joven está en la Cárcel Modelo de Tipitapa, a la espera de que un tribunal de jurados decida su inocencia o culpabilidad.
“Yo le puedo demostrar, con planillas de cualquier época, que ese joven (Luisito) nunca fue empleado de esta empresa. Lo que sucedió es que uno de nuestros empleados, violando los reglamentos internos, lo montaba en el vehículo repartidor que tiene asignado, y se lo llevaba como ayudante, sin el consentimiento de la dirección”, dijo el ejecutivo.
El mismo gerente de la compañía, quien exigió que no fuera revelada su identidad ni el nombre de la empresa, dijo que ellos son muy rigurosos en la selección del personal que contratan.
“Aquí al que pide un empleo no le extendemos una solicitud de empleos, sino una hoja, donde se indica qué documentos debe presentar, y luego nosotros contratamos a una persona que se encarga de verificar si la información proporcionada es verdadera”, agregó el gerente de la empresa donde fue capturado “Luisito”.
Muchos dudan
Por eso y muchas cosas más, como dice la canción navideña (del compositor argentino Luis Aguilé) es que los historiales de buena conducta extendidos por la Policía no son ciento por ciento confiables para todos los empleadores.
Un pequeño empresario, como el ingeniero Fabio Vargas, quien brinda servicios de mantenimiento de aire acondicionado y refrigeración en varias empresas, estima que los certificados de buen comportamiento extendidos por la Policía no son determinantes a la hora de decidir si emplea o no a un aspirante a una plaza laboral.
“A la mayoría de empleados los tengo porque me los han recomendado o los conozco desde hace muchos años y sé que tienen buena reputación”, aseguró el ingeniero Vargas.
Sin embargo, la mayoría de las grandes compañías exigen a los aspirantes a una plaza laboral presentar su respectivo récord policial, aunque siempre verifican la autenticidad de la información que contienen los mismos.
Así lo relató la gerente de una empresa que se encarga de trasladar dinero y valores, razón por la cual obviamos su nombre y el de la institución, donde además de tener un oficial que investiga la veracidad de la información que contienen los récords policiales de los empleados, cada seis meses los chequean nuevamente.
“Como nuestro trabajo es brindar seguridad, nosotros tenemos un oficial encargado de verificar los récords policiales, e incluso de ir al barrio donde vive quien está solicitando el empleo”, puntualizó.
La entrevistada dijo que durante el año que tiene de estar al frente de esa empresa de traslado de valores, sólo se han presentado dos casos de récords policiales con información falsa, y en ambos momentos, a los empleados --que estaban en período de inducción o prueba-- les fueron cancelados sus contratos temporales.
Reconocen vulnerabilidad
del sistema
El jefe de Servicios Policiales Administrativos, comisionado Julio Pérez Montes, reconoció que los récords de Policía pueden ser alterados desde una computadora o a través de un escáner.
“Hemos detectado una serie de irregularidades en la emisión de este documento, por falta de una red automatizada entre las delegaciones policiales de todo el país con la Dirección de Archivo Nacional. Esto permite que alguien se vaya a una ciudad distinta a la de su domicilio y solicite un récord policial, aunque tenga antecedentes penales, el mismo le va a salir limpio”, explicó el comisionado Pérez.
El jefe policial reveló que en algunos establecimientos (Cyber-cafés) han encontrado a personas escaneando récords (otra de las maneras como se puede alterar ese documento).
Por las situaciones antes expuestas, la Policía trabaja en la incorporación de un sello de seguridad y en automatizar su red de información, como la tienen los bancos, reveló el alto cargo.
No sólo haciendo “trampas” se puede brindar información falsa en los certificados de conducta que extiende la Policía, sino también por la vía legal, porque quienes han cometido delitos que no tengan nada que ver con drogas, daños a las personas (asesinato, homicidio, parricidio, lesiones, infanticidio) o bien tráfico de armas, después de pasados cinco años de cumplida la sentencia, tienen derecho a limpiar su récord policial, reconoció Pérez.

Hay fuentes más confiables
A pesar de todo el descrédito que pesa sobre el Poder Judicial, se puede decir que en el caso de Managua tienen una fuente de información mucho más confiable que la Policía, en materia de certificados de buena conducta.
Lo anterior es porque todavía no “limpian” o borran del sistema computarizado los nombres de quienes algún día han tenido que rendir cuentas ante la justicia, durante los últimos cinco años.
Ramón David Real, Subdirector de la Oficina de Recepción, Distribución de Causas y Escritos (Ordice) del Complejo Judicial Nejapa, dijo que en esa dependencia se llevan computarizadas, con nombres y apellidos, a todas aquellas personas que por una u otra razón han enfrentado juicio en los tribunales comunes, incluso hasta quienes son “mala paga” y han tendido que ir ante la justicia civil o laboral. Aunque el nombre de una persona aparezca en los registros de esa dependencia (oficina que comenzó a funcionar el 26 de junio de 2000), no significa que haya sido declarada culpable.
La información que esta dependencia del Poder Judicial proporcione puede servir de “guía” a cualquier empleador (en el caso de Managua) que quiera saber a quién le está abriendo las puertas de su centro de trabajo. “Aquí, en la Oficina de Recepción y Distribución de Causas, se registran los datos de la persona que es acusada, quién lo demanda y el delito por el cual es acusado. Aunque éste no es un registro de antecedentes, puede servir de referencia de cuántas veces ha enfrentado juicio, por cuáles delitos y cuánto tiempo”, subrayó Real.
Si un empleador desea saber a través de esa vía a quién le va a dar un empleo o qué tipo de gente es el empleado que actualmente tiene, sólo necesita presentarse a las ventanillas de Ordice, en el Complejo Judicial Nejapa, y 24 horas después tendrá la información requerida, explicó Real cuando se le preguntó cuál es el procedimiento de acceso a los registros computarizados.