Sucesos

Ojo con nuevas modalidades de estafa


MATAGALPA
Varios estafadores que aplican novedosas técnicas se están movilizando por varios municipios de este departamento, con la finalidad de despojar a los ciudadanos del dinero que poseen, tras convencerles de que si se asocian a una cooperativa, como garantía recibirán un solar en Tipitapa, o de que compren una cosecha, la cual no existe.
Una de las víctimas de estos antisociales es el ciudadano Marcos Pastrán García, habitante del barrio Santiago, de la ciudad de Sébaco, quien manifestó que a su casa se presentó un sujeto identificado como Damián Obando Saravia, para proponerle que fuera miembro de la cooperativa que estaban formando en Tipitapa.
Dos veces estafado
Después de una larga conversación, Marcos fue convencido por Obando, quien además le manifestó que para obtener los beneficios como socio de dicha cooperativa, tenía que pagar tres mil córdobas como aporte.
Convencido por los argumentos presentados por Damián, sin sospechar que sería estafado, Marcos le entregó los tres mil córdobas, pensando que esa cantidad sería compensada con el solar, pero no habían pasado ni tres días, cuando Obando llegó nuevamente a manifestarle que había otro solar sin dueño, y si le interesaba, debía dar otros tres mil córdobas, por lo que la víctima también entregó la cantidad solicitada.
Con la finalidad de conocer el lugar en el que estaban ubicados sus solares, el afectado se dirigió a Tipitapa, donde se llevó tremenda sorpresa, cuando le manifestaron que no había ninguna cooperativa entregando lotes, mucho menos que conocieran al tal Damián Obando Saravia.
Con el cuento del maíz
Otra víctima de estafa fue el ciudadano Humberto González López, a quien un sujeto identificado únicamente con el nombre de Rigo, le llegó a vender un plantío de maíz a punto de cosecharse.
El afectado, quien habita en esta ciudad y se dedica a la venta de güirila, atol y elotes cocidos, aseguró que Rigo -- “pájaro de alto vuelo” para las estafas-- le manifestó que le vendía un plantío de maíz en el sector conocido como “La Chimpinilla”, del municipio de Sébaco.
Él aceptó hacer el negocio, por lo que Rigo le dijo que le entregara tres mil córdobas y el día que llegara a recibir el maíz, cancelara los mil 700 restantes. El afectado agrega que se presentó la fecha prevista al maizal, pero Rigo no apareció, por lo que comenzó a cortar elotes, pero a los pocos minutos, apareció un sujeto identificado como Julio César, quien le reclamó por qué estaba cortando elotes en su propiedad.
De nada sirvieron los argumentos de don Humberto, al explicar que él había comprado el maíz a Rigo, pues Julio César le manifestaba que no conocía a Rigo y que debía pagar cuatro mil córdobas por los daños causados.