Sucesos

Tranquilidad rota por dos muertes violentas

* Barrios del Distrito Dos, normalmente “sanos”, presenciaron el fin de un desempleado y el de “Simpson”

Ernesto García

La tranquilidad que caracteriza a los barrios ubicados en el Distrito Dos de Managua, se vio alterada de manera repentina durante la tarde y noche del pasado domingo, cuando se produjeron dos homicidios.
El primer hecho sangriento ocurrió en el barrio Manchester, ubicado en las costas del lago Xolotlán, donde los integrantes de la pandilla que se hace llamar “Los Salvatrucha”, nombre tomado de una de las temibles maras de El Salvador, segaron la vida de Tomás Alberto Alegría, de 47 años.
De acuerdo a la versión brindada por el jefe de Auxilio Judicial del Distrito Dos de Policía, subcomisionado Noel Cruz, Alegría fue ultimado de un balinazo de escopeta “hechiza” que le destrozó varios órganos vitales. Según las primeras pesquisas policiales, el autor del disparo que terminó con la vida del ex trabajador del Consejo Supremo Electoral y que tenía tres años de estar desempleado, fue un adolescente.
Alegría, al momento de su deceso, estaba en la puerta de la casa de su abuelita materna, ubicada de donde fue el cine Blanco dos cuadras al oeste y ocho cuadras al norte, lugar hasta donde llegaron sus victimarios a terminar con su existencia, por razones aún desconocidas.
Nadie reconoce a “El Simpson”
En lo que refiere al otro homicidio acaecido la noche del domingo, y que tuvo como escenario una de las calles del Barrio Bóer, el subcomisionado Noel Cruz dijo que el cadáver del hombre, el cual murió producto de un balazo que le penetró por la espalda, todavía no es reconocido por sus familiares. El hombre de aproximadamente 30 años, que lucía pantalón azulón, camiseta blanca con franjas rojas y azules y zapatillas negras, murió blandiendo un filoso cuchillo en la mano derecha. Aunque aún no está definido el móvil del crimen, la Policía sospecha que “Simpson”, probablemente, al momento de ser alcanzado por la bala huía de alguien a quien posiblemente le había robado. Empero, testigos de los hechos, que pidieron no ser identificados, dijeron que este hombre, cuyo cadáver permanece en la morgue del Instituto de Medicina Legal, portaba el arma cortopunzante, porque supuestamente se defendía de rivales que ya le habían propinado una pedrada en el pómulo derecho.