Sucesos

¿Mujeres justicieras o asesinas potenciales?

* Dos damas atacaron a machetazos a sus respectivos cónyuges, una supuestamente en defensa; la otra, por razones desconocidas * Ambas están libres e incluso la primera hace campaña radial a su favor, mientras los hombres convalecen de las graves heridas

PUERTO CABEZAS, RAAN.
En una cama del Hospital Nuevo Amanecer, de esta ciudad, despertó Ramón Waldan, de 55 años, después que la mujer con la que compartió los últimos 14 años, le propinara cinco estocadas en el abdomen.
Existen muchas versiones sobre las razones que llevaron a Reyna Lackwood, de 35 años a tomar un machete cortado por la mitad, pero con mucho filo, y atacar a su cónyuge.
Según informaciones brindadas por la capitán Carmen Poveda, responsable de la Comisaría de la Mujer en esta ciudad, es que la mujer se cansó de tantos abusos y maltratos, porque Waldan, cegado por los celos, no la dejaba en paz, hasta que ella reaccionó de forma violenta.
Los hechos se presentaron el pasado miércoles, a las nueve de la noche, cuando según Reyna Lakwood, ella estaba durmiendo y su marido llegó a hacerle fuertes reclamos, siempre inspirado por los celos. Más luego Ramón agarró un machete y le tiró varios filazos, los que ella esquivó, pero al verse en peligro se vio obligada a usar el machetito que estaba cerca, dijo ella misma a la Policía.
“Ella y el hijo me atacaron”
Esta versión es distinta de la versión que brinda Ramón Waldan, con voz entrecortada, pues dijo a EL NUEVO DIARIO que ya tenía problemas con su mujer y que esa noche, cuando él llego a la casa, se encontraba sentado cuando fue tomado por sorpresa por su entenado de 18 años, quien lo atacó por la espalda, mientras la madre aprovechaba para herirle en reiteradas ocasiones y dejarlo lo tirado en el suelo.
Algo que ha llamado mucho la atención pública es que Reyna Lakwood está libre y se ha tomado la tarea de andar por las diferentes radios locales diciendo lo que había hecho en defensa propia.
Otro macheteado
Por otro lado, con el brazo casi colgado lo dejó su mujer a Antonio Cuadra Bodden, de 22 años después que su compañera, Rafaela Robleto Ingram, de 25, le propinó un machetazo que estaba dirigido al cuello, por lo que él trató de resguardarse con el brazo izquierdo, que casi se lo cercena.
La herida le destrozó todos los tendones y ameritó un total de 23 puntadas en la piel, sin contabilizar las que tuvo que hacer el médico para reparar todas las lesiones arteriales y musculares que le causó su amada a Cuadra Bodden.
Según informaciones que se conocieron, este hombre por amor no interpuso la formal denuncia, por lo que también esta mujer esta ¡libre!