Sucesos

“Carnicería” en Juigalpa

* Pistoleros de cabello largo mataron a un joven, y en su huída hirieron de gravedad a otro * Nadie sabe los motivos y tampoco el paradero de los autores

JUIGALPA, CHONTALES
De un balazo en el abdomen fue ultimado el joven Luis Adolfo García Cundano, a quien varios sujeto todavía desconocidos lo atacaron cuando caminaba del Hospital Asunción dos cuadras al sur y una al este, en compañía de Alberto y Juan Carlos Obando Duarte.
El padre del occiso, Adolfo Israel García López, explicó que el 31 de diciembre, a eso de las siete de la noche, él estuvo en la iglesia junto a su esposa, y al retornar a casa preguntó si Luis Adolfo ya había llegado, y sus hijas le respondieron que estaba donde los Obando.
Recordó que a eso de las cuatro y media de la madrugada del primero de enero, le avisaron que su hijo estaba herido en el hospital. “De inmediato me alisté y me fui a comprobar la información. Efectivamente, era mi muchacho que se encontraba en estado crítico de salud”, narró con el rostro entristecido el señor García López. Los médicos del Hospital Asunción hicieron hasta lo imposible por salvarle la vida, pero después que lo intervinieron quirúrgicamente expiró, a eso de la una de la tarde del domingo primero de enero.
Don Adolfo Israel espera que las autoridades policiales esclarezcan este crimen, para que no quede impune como otros casos que se han registrado en el departamento, ya que el presunto autor no ha sido localizado.
Otra víctima
Esa misma noche los sujetos que mataron a Luis Adolfo García Cundano hirieron de gravedad a Lorgen Antonio González Hurtado, cuando se encontraba en la acera de su casa, en compañía de su familia, despidiendo el año viejo. Según testigos, de pronto se escucharon varios disparos y al instante vieron caer ensangrentada a la segunda víctima de los pistoleros.
Cuenta doña Carmen Hurtado Miranda, madre del herido, que su vástago tomaba licor con sus hermanos y al momento en que el reloj marcó las doce de la noche, todos participaron de una oración familiar para solicitarle a Dios bendiciones en este año nuevo.
A eso de las tres de la mañana la alegría familiar se convirtió en tristeza, después que unos sujetos desconocidos, de pelo largo, sacaron una pistola y sin siquiera discutir le asestaron un balazo en la tetilla izquierda a Lorgen Antonio.
En medio de su dolor, la señora Hurtado Miranda pidió castigo para los sujetos que hirieron de gravedad a su hijo, porque de esa misma manera pueden acabar con la vida de otras personas.
Afirma doña Carmen que al registrarse el suceso, un sobrino de ella, de nombre Yefrin, dio persecución a los matones y a escasas cuadras del lugar agarró a uno, pero por su estado de ebriedad el hombre se le soltó y escapó.
No hay sospechosos
Al respecto, el jefe de Auxilio Judicial, subcomisionado Alejandro Ruiz Robleto, declaró que hasta el momento no hay ninguna persona detenida que esté vinculada al homicidio y lesiones graves.
Aclaró que todavía no han ocupado el arma homicida, y sólo tienen en su poder tres casquillos de una pistola, posiblemente Macarov, los que fueron remitidos al Laboratorio de Criminalística para realizar el respectivo peritaje.
El incidente, según el jefe policial, ocurrió cuando los pistoleros se encontraron con un grupo de jóvenes, y después de un intercambio de palabras dispararon contra Luis Adolfo García Cundano, quien falleció.
Al herir al occiso, los sujetos se dan a la fuga y en su marcha la arremeten contra Lorgen Antonio González Hurtado, propinándole un disparo, y siguieron su rumbo hasta perderse en la oscuridad de la noche.
“Nosotros estamos dirigiendo nuestras investigaciones alrededor de un abanico de información que algunas personas nos han facilitado. Por eso les digo que en las próximas horas este caso será esclarecido”, asegura el jefe de Auxilio Judicial.
Joven mujer se suicida
Por otro lado, en San Pedro de Lóvago, por la vía del suicidio, la joven señora Angélica Calero, de 28 años, se arrebató la vida tras ingerir varias pastillas para curar granos básicos, cuando se encontraba sola en su vivienda, ubicada del Juzgado tres cuadras al norte, en esta localidad.
Miguel Bravo Miranda, vecino de la suicida, manifestó a la Policía de la localidad, que Yefrin Lazo Chávez, esposo de la fallecida, le platicó que su mujer estaba envenenada en su habitación.
Un equipo de inspección ocular, junto al médico forense, se movilizó a la casa de Angélica, pero se confirmó que ésta aún agonizaba en la cama. De inmediato se la llevaron de urgencia al centro de salud del municipio.
Los paramédicos, al valorar el estado de la paciente, la remitieron al Hospital Asunción, pero al ingresar a la sala de urgencia la joven expiró.
El cuerpo fue entregado a sus familiares, para que le dieran cristiana sepultura. Se desconocen los motivos de este suicidio, el primero de 2006 en Chontales.