Sucesos

Libre el conductor que desbarató a anciana

* Pero enfrentará juicio el 20 de enero, pues no hubo acuerdo con familia doliente

Lizbeth García

La cuenta regresiva empezó a correr para Andrés Alonso Arbizú, quien este 20 de enero enfrentará juicio oral y público por la muerte trágica de Ángela Mejía Moraga, una anciana de 72 años cuyo cuerpo quedó destrozado después de haber sido embestida por el vehículo que el acusado conducía.
Arbizú se encuentra libre desde la semana pasada, cuando el juez suplente Sexto Local Penal, Felipe Jaime, le sustituyó la prisión preventiva por la libertad con custodia, presentación periódica dos veces a la semana y retención migratoria.
Durante la audiencia inicial del juicio, la defensa del acusado, Bárbaro Eloy Díaz, dijo que la medida que inicialmente le aplicaron a Arbizú era desproporcionada, tomando en cuenta que la Fiscalía no ofreció ninguna prueba de que su cliente andaba conduciendo en estado ebriedad, como dice la acusación.
Efectivamente, en el intercambio de información y prueba que la Fiscalía presentó ante el juez no rola ningún peritaje toxicológico que corrobore la supuesta ebriedad del acusado. Lo único que existe es la testifical de una policía de la Estación Cuatro, la cual indica que el día de los hechos (18 de diciembre) el acusado tenía aliento alcohólico, pero no explica si le hicieron o no la prueba del alcoholímetro.
Lo que sí rola en el intercambio de información y pruebas es el informe del croquis del accidente de tránsito, ocurrido en las cercanías de los semáforos de donde fue la Pepsi, que da cuenta que el acusado viajaba a exceso de velocidad.
También rola el dictamen médico legal postmortem que da cuenta que la anciana quedó destrozada después de haber sido impactada y arrastrada 36.4 metros después del impacto.
Igualmente rola en expediente la testifical de Juana Moraga, quien vio el accidente porque ella caminaba junto a su madre cuando ésta iba empujando un carretón y fue embestida por el acusado, quien supuestamente le dio un manotazo en la cara cuando ella intentó evitar que se diera a la fuga.
Extraoficialmente se conoció que los familiares del acusado quisieron llegar a un trámite de mediación con la familia doliente, pero no se concretó. Como se recordará, los familiares de la víctima demandan 200 mil córdobas de indemnización, pero sólo les ofrecieron 90 mil, según se conoció.