Sucesos

¿Fue un asesinato?

* Una brutal agresión, un confuso auxilio de la Cruz Roja y las consecuencias de una aparente negligencia

Orlando Barrios

La ampliación de la autopsia practicada a Félix Armando Mendoza Traña, de 53 años, terminará si la Dirección de Auxilio Judicial de la Estación Tres se encuentra ante un asesinato, ya que el infortunado recibió un sinnúmero de golpes en la cabeza con un pedazo de hierro, así como varias puñaladas la madrugada de ayer.
El subcomisionado Leónidas Roque, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial del Distrito Tres, informó que en el dictamen preliminar del médico forense se señala que la causa de la muerte de Félix Armando es homicidio.
El hecho se registró en la comarca Los Ladinos, del colegio Americano, dos kilómetro al sur, y algunos testigos relataron que observaron a cuatro elementos que llegaron abruptamente a bordo de un taxi gris, placas T 15-089, hasta un billar, y tres de ellos descendieron del automotor.
Los tres delincuentes ingresaron al negocio, donde Félix Armando dormía bajo los efectos del licor, y dijeron: “Aquí está este hijo de p...”. Luego se escucharon unos gritos desgarradores, expresa una de las denuncias.
Los sujetos se marcharon rápidamente de la comarca y a medio kilómetro el vehículo cayó en un bache y la llanta izquierda explotó, por lo que quedaron varados. En ese percance uno de los ocupantes del taxi resultó lesionado.
Los familiares y vecinos acudieron al billar y encontraron en estado agónico a Félix Armando, por lo que llamaron a paramédicos de la Cruz Roja para que le brindaran los primeros auxilios y lo condujeran a un centro hospitalario.
Asistieron a otro lesionado
Pocos minutos después, el conductor de otro vehículo notó el taxi averiado con un lesionado a bordo, e informó a la Cruz Roja Nicaragüense, cuyos socorristas, al llegar al lugar, dieron atención al accidentado. Para entonces, familiares y amigos del malherido, que buscaban la Pista Suburbana para abordar un carro, observan a los sujetos que agredieron a Félix Armando y se origina una trifulca.
La ambulancia se llevó a Félix Armando hacia el Hospital “Lenín Fonseca”, donde le suturaron las heridas y los médicos de turno le dieron de alta. Mientras, la Policía del Distrito Tres se hacía cargo de las indagaciones. Un grupo acusaba al otro de las lesiones en perjuicio de Félix. Los acusados se defendían diciendo que no eran ellos, que los confundían, por lo que los uniformados tuvieron que cercar el lugar hasta despejar dudas.
Las entrevistas realizadas a varios testigos señalan y reconocen a Félix Adolfo Blandón Vargas, Pedro José Dávila, José García, José Jiménez y Alfredo José Jiménez Dávila como los sujetos que llegaron a eso de las ocho de la noche del primero de enero a la cancha de uso comunitario, donde se realizaban encuentros deportivos, por ser un día feriado.
Todo inició en la cancha comunal
Los acusados estacionaron el vehículo en el enladrillado de la cancha, pero Félix Armando, quien acompañaba a unas sobrinitas, les dijo que se quitaran de ahí porque el lugar no era parqueo.
Las entrevistas apuntan a que los imputados respondieron que ellos hacían lo que querían, y hasta insinuaron que iban a consumir drogas. Fue al filo de la medianoche que se origina un pleito, el cual incluyó empujones y golpes. Los tipos se retiraron, no sin antes amenazar de muerte a los pobladores.
A las doce y media de la madrugada del dos de enero, los violentos sujetos regresaron y de forma abrupta el conductor frenó frente al billar, donde tres se bajaron y golpearon al ahora fallecido.
El subcomisonado Roque mencionó que los acusados mantienen que no son ellos los aludidos, sin embargo, al utilizar la técnica canina los perros “marcan” a los detenidos, y sin ninguna duda, señalan al que resultó lesionado.
Para confirmar si se trata del agresor, en el taxi que quedó abandonado en el camino los policías encontraron manchas de sangre, de las que tomaron muestras para que sean analizadas en el Laboratorio Central Criminalística, para ver si coinciden con el tipo de sangre del acusado.
Por su parte, los familiares aseguran que son ellos, pues algunos pobladores anotaron el número de placas del carro donde llegaron los agresores, quienes al parecer tienen novias en esa comarca.
Se conoció que Félix Armando, después que abandonó el hospital, se levantó y pidió un refresco, porque según dijo, “no aguantaba un calor en el estómago”. De pronto convulsionó. Sus familiares lo llevaron al Hospital “Roberto Calderón”, donde expiró.
Del resultado de la ampliación, la Policía, en menos de doce horas, iba a presentar el informe a la Fiscalía, para que se encargue de acusar ante los tribunales a los cuatro detenidos.