Sucesos

Asesina a ex suegra y a rival en amores

* Autor también se convirtió en necrófilo al abusar cadáver * Todo por venganza, tras haber sido rechazado por una joven

MATAGALPA -Siete elementos armados de pistolas, revólveres y cuchillos asesinaron a dos campesinos, entre las víctimas una señora de 42 años, a la que después de quitarle la vida violaron, al igual que a una de sus hijas.
El hecho sangriento se registró en el sector conocido como La Pavona Central, en el municipio de El Cuá, cuando los antisociales se presentaron a la vivienda José Bayardo Suárez Huertas, de 30 años, quien vivía con su compañera de vida, Sara, de 18 años, y su suegra, Aurora Rodríguez.
Según denuncia del ahora viudo, Gerardo López, eran las nueve de la noche del 30 de diciembre, cuando la calma que reinaba en su hogar fue interrumpida por los ruidos que venían del patio de su casa. Salió con un foco, y al alumbrar en el sitio observó a varios sujetos que corrían con dirección a su vivienda.
Rápidamente cerró las puertas, lo que impidió a los maleantes ingresar a la morada. Sin embargo, los criminales gritaban que si no abrían iban a quemar la casa. Advertencia que cumplieron.
El campesino José Bayardo Suárez Huerta, de 30 años, y compañero de vida de Sara Rodríguez, supuestamente para evitar una desgracia les dijo que no había ningún problema, que iba a abrir la puerta.
En cuanto abrió la puerta, Huerta fue recibido con un balazo en el pecho, pero antes que se desplomara en el suelo otro de los sujetos entró por una ventana y le asestó una puñalada en el costado izquierdo, lo que le provocó la muerte de forma instantánea.
Violada por su ex yerno
Luego, el sujeto que mató a José Bayardo disparó con dirección a la cocina, lugar donde se encontraba Sara, la que recibió un impacto de bala en el pie izquierdo.
Doña Aurora, tras escuchar las detonaciones, se levantó para ver qué sucedía, y al salir del aposento uno de los sujetos la haló del cabello y la acostó en el piso de la casa boca arriba y le pegó un balazo en la clavícula izquierda, el cual le perforó el pulmón izquierdo, por lo que expiró al instante.
A pesar de que ya estaba muerta, su victimario, de quien se supo fue yerno de la difunta, la violó.
Mientras que otro de los delincuentes tomó por la fuerza a Sara y también la violó, en otro cuarto de la vivienda. Después de consumado el hecho se marcharon hasta la una de la madrugada del 31 de diciembre, con dirección a la hacienda Las Cuevas, donde trabajan.
Los sobrevivientes a esta masacre en víspera del Año Nuevo lograron reconocer a dos de los criminales como Francisco Javier Aráuz Gómez, quien había sido compañero de vida de Sara, una de las afectadas, quien lo dejó por el maltrato que le daba, por lo que decidió reiniciar su vida con José Bayardo.
Otro de los autores que fue reconocido es Daniel Castillo, quien supuestamente se encargó de abusar sexualmente a Sara. Los otros no han sido identificados.
Las investigaciones realizadas por la Policía determinan que el hecho sangriento se debió a problemas pasionales, debido a que el 24 de diciembre Francisco Javier amenazó de muerte a José Bayardo, porque vivía con la que había sido su mujer, por lo que están tras las pistas de los criminales, para que paguen por el delito cometido.
El ahora viudo, Gerardo López, aseguró que los asesinos no sólo terminaron con la vida de su esposa y yerno, sino que se robaron 800 córdobas, quemaron parcialmente la casa, así como cinco quintales de café. La familia doliente pide justicia para los asesinos de sus parientes.