Sucesos

Muerte accidental


OCOTAL, NUEVA SEGOVIA -De manera accidental murió el joven Erick Rubio Maradiaga, de 23 años, después de impactarle en su abdomen una bala de una pistola 25 milímetro al momento en que su amigo Bayardo Ramón Silva, de 30, la cargaba para que él la probase con un tiro al blanco.
El fatal accidente ocurrió a las once de la mañana del último lunes en los alrededores del mercado municipal, donde el ahora difunto tenía un expendio de material pirotécnico.
Versiones que recogió la Policía dan cuenta que Erick, al conocer que Bayardo poseía el arma, no aguantó la tentación de invitarlo a probarla en un predio baldío del sector. El propietario del arma es proveedor de pólvora y visitaba al ahora fallecido por el negocio.
No faltó una tentación
De acuerdo al peritaje policial y a la denuncia de los parientes del ahora difunto, Bayardo después de hacer sus disparos, colocó más tiros en el cargador, y cuando lo empujó por la cacha, con un toquecito, el impacto hizo percutir la aguja en otro tiro que estaba alojado en la cámara del arma homicida.
Según la capitán Carmen Rocha, oficial de turno en la estación policial de esta ciudad, el proyectil primero traspasó la palma de la mano izquierda de Bayardo, que sostenía la pistola, y, todavía con suficiente velocidad, el plomo fue a impactar al abdomen de Erick.
Herido fue llevado en taxi al Hospital “Alfonso Moncada Guillén”. Y mientras era atendido por unas enfermeras, ya que no había ni un médico, expiró.