Sucesos

Prisión preventiva a los que terminaron con fiesta


Ernesto García

Una pareja de jóvenes acusada de haber puesto fin de manera sangrienta a una fiesta de boda durante la Nochebuena, en San Rafael del Sur, verá salir el sol del primero de enero del año 2006 tras las rejas, luego que el juez Séptimo Penal de Audiencia, Abelardo Alvir, le dictó detención preventiva, mientras ordenaba orden de captura contra un tercero.
De acuerdo a lo dispuesto por el juez Alvir, Efraín José Sánchez Rocha, apodado “Cachú”, y Joel Jonathan Cruz, deberán seguir en prisión al menos hasta el próximo 3 de enero, cuando se decida la fecha del juicio donde responderán por su presunta coautoría en el homicidio de Edgard Antonio Cortés García, de 24 años.
En la misma resolución el Juez de Audiencia ordenó la captura de Melvin Gómez Cruz, quien se dio a la fuga tras el crimen que puso fin a la fiesta de boda cerca de la medianoche del pasado 24 de diciembre.
Según la acusación presentada por el fiscal auxiliar Javier Chavarría, los presuntos coautores del homicidio comenzaron a discutir con Edgard Cortés por causas aún desconocidas, y fue en ese momento que Efraín Sánchez, alias “Cachú”, le lanzó una pesada piedra en el rostro con la que lo derribó.
Seguidamente los hermanos Joel y Melvin Gómez lo habrían cargado a puntapiés hasta dejarlo desmayado, acción que le provocó la muerte más tarde, según refiere el escrito acusatorio del Ministerio Público.
No me defienda compadre
Durante la audiencia preliminar, el abogado César Vallecillo Gadea, defensor de Joel Jonathan Gómez, reconoció que su cliente participó en la agresión que terminó con la vida de Cortés, pero alegando que nadie muere a consecuencia de puntapiés.
“Joel Jonathan solo le dio puntapiés en diferentes partes del cuerpo y nadie muere por puntapiés, y por eso la acusación del Ministerio Público es insuficiente”, alegó el abogado Vallecillo.
Para el fiscal Javier Chavarría la afirmación del abogado defensor de Joel Jonathan de que su cliente sólo le dio de puntapié a la victima únicamente constituye una confesión de que éste es coautor del homicidio.