Sucesos

Sufrimiento suicida de huérfano


Silvia Carrillo

Levantarse todas las mañanas y no observar a su madre preparándole el café caliente a la orilla del fogón, a como era costumbre, llevó al joven Julio Mejía, de 28 años, a intentar quitarse la vida al lanzarse al hoyo de la letrina, ubicada en su vivienda, pero afortunadamente la Cruz Roja Nicaragüense logró rescatarlo a tiempo.
Algunos habitantes del barrio Las Torres, donde Julio habita, aseguraron que el muchacho padece de trastornos mentales y que desde la muerte de su mamá su situación emocional ha empeorado.
La pesadilla del joven inició el pasado domingo 18 de diciembre, cuando doña Ángela del Carmen Moraga Mejía, de 72 años, madre del muchacho, pereció arrollada en las cercanías de donde fue la Pepsi, en Carretera Norte, por un vehículo que era conducido por Andrés Alonso Arvizú, quien circulaba a exceso de velocidad.
Cuando Julio vio el cuerpo de su mamá destrozado, producto del impacto, quedó totalmente trastornado y, según los vecinos, la mayor parte del tiempo se mantiene llorando y no quiere comer.
Los miembros de la Cruz Roja Nicaragüense afirmaron que el muchacho sólo presenta golpes leves en la columna y brazos, por el impacto que recibió al caer.
Accidente en su propia casa
Por otro lado, en medio de su inocencia, Kenia de los Ángeles McKenzey Ramírez, de 13 años, estaba arreglando la sala de su humilde casa, ubicada en el barrio “Israel Galeano”, en Managua, para ayudarle a su progenitora, sin imaginar que subirse a una silla de plástico le provocaría serias lesiones a tal punto que peligra no volver a caminar.
Según sus familiares, cuando la niña cayó de la silla se golpeó el cuello y la columna, lo que provocó que de manera instantánea se desmayara ante los ojos de su madre, Jamileth del Socorro Ramírez Contreras, quien desesperada pidió a unos vecinos que le hicieran el favor de llamar a los miembros de la Cruz Roja.