Sucesos

Suicidio por depresión


Silvia Carrillo

Las constantes amenazas de poner fin a su vida fueron materializadas ayer por el señor Augusto Felipe Romero Espinoza, de 58 años, quien se ahorcó en su casa, ubicada en el barrio Santa Rosa, del bar “La Perla”, media cuadra al sur.
Aparentemente el suicida había advertido a su esposa, Yadira Traña, que se quitaría la vida si ella lo abandonaba, pero nadie le prestaba atención, porque lo hacía cada vez que discutía con su compañera de vida.
La joven Heydi Espinoza dijo que su padre tomaba licor, pero nunca fue un tomador consuetudinario. Solamente presentaba signos depresivos cuando su esposa le daba respuestas que a él no le parecían correctas.
“Mi susto fue cuando lo vimos colgando de la solera del cuarto y jamás imaginamos que haría realidad una pesadilla tan grande”, afirmó la muchacha. Augusto Felipe Romero fue despedido de su puesto de trabajo como celador de una ferretería, por lo que su familia considera que esa pudo ser una de las causas de su suicidio.
Según doña Yadira Traña, la tarde del domingo el ahora fallecido llegó triste, porque no recibió un solo centavo de su pago, por lo que se “instaló” a ingerir licor, después se encerró en su cuarto y fue hasta la mañana de ayer que tomó la fatal decisión.