Sucesos

Su plato fuerte era el “sirvientazo”

* Juez remite a juicio a doméstica y a cocinera por cuantioso robo de joyas

La juez Octavo Penal de audiencias, Karla García, programó para el 18 de enero de 2006, el juicio oral y público para Nerys de los Ángeles Jácamo, llamada también Margot del Carmen Mena Jiménez o Margarita del Carmen Mendoza Jácamo, de 39 años, quien supuestamente robó todas las joyas de su patrona, 24 horas después de que la contratara como empleada doméstica.
Durante la audiencia inicial, celebrada este miércoles, la juez admitió todas las pruebas que la Fiscalía ofreció para ir a juicio oral y le reconfirmó la prisión a la acusada porque su situación legal no ha sufrido variación alguna.
La acusación que la fiscal Karla Santamaría elaboró explica que la supuesta empleada doméstica aparentemente incurrió en el delito de robo con fuerza en perjuicio de María Estela Lanzas, quien habita en una vivienda ubicada en Miraflores, del Munich, una cuadra al lago, una abajo y medía al lago.
El 27 de noviembre, la víctima solicitó en la agencia de empleos “Marcela”, a cargo de Georgina Marcela Guzmán, una empleada doméstica. Fue así cómo a las once de la mañana, la acusada llegó a la vivienda de doña Estela, en la cual se presentó como sirvienta. Para avalar sus calidades, presentó dos cartas de recomendación.
El 28 de septiembre la víctima tuvo que salir de la casa. Supuestamente la acusada aprovechó la ausencia de la patrona para forzar el llavín del ropero que estaba en su cuarto, para luego apoderarse de un collar de bolas de oro de 18 quilates; un par de aretes con piedras de agua marina; una cadena de oro, siete prendedores de oro; un collar de piedras negras con su dije; un anillo y sus aretes de oro blanco, y cuatro anillos de plata pura, entre otras costosas piezas.
Antes de darse a la fuga, la acusada presuntamente también se llevó varias piezas de oro laminado, cuatro frascos de fragancias de marcas Paco Rabanne, Perry Ellis, Cristian Dior y Elizabeth Arden, valoradas en 210 dólares, un pasaporte con visa norteamericana y otros documentos.
La Fiscalía tasó el robo en 4 mil 283 dólares. Durante la audiencia inicial, la defensa de la acusada alegó que por tratarse de un delito de orden patrimonial, a la acusada le podía ser otorgada la casa por cárcel, pero la judicial desechó el alegato. El único argumento aceptado a favor de la acusada es que cocinaba bien y servía el plato “bien grande”.