Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Condenan a salvadoreños
A la pena mínima de cinco años de cárcel podrían ser condenados los salvadoreños José Carlos Sánchez y Jorge Ernesto Guevara Miguel, quienes fueron declarados culpables del delito de tráfico de drogas en perjuicio de la sociedad nicaragüense por la juez Octavo Penal de Juicio, Rafaela Urroz. Durante el juicio de mero derecho, la defensa cuestionó la supuesta falta de una orden judicial para capturar a los acusados, pero la juez indicó que la ley establece que cuando la Policía va en persecución del delito en flagrancia, no se requiere una orden. Hay que recordar que los acusados fueron capturados en dos lugares: el primero en el local de “Chico Tiangue”, y el segundo a 30 varas del Hotelito Kelly. José Carlos llevaba 1060.7 gramos de cocaína escondidos en un taco en su cintura, mientras que Jorge Ernesto cargaba 1078.9 gramos de la misma sustancia. Cabe destacar que la Policía actuó en esa oportunidad gracias una llamada telefónica que los alertó sobre la misteriosa presencia de hombres corriendo por el lugar. Inicialmente, aparte de Sánchez y Guevara, también habían sido capturados David Lorenzo Hernández y José René Lira Manzanares, salvadoreño y nicaragüense respectivamente, pero como no habían suficientes pruebas en contra de ellos no fueron acusados
Raptores a juicio oral
La juez Segundo Penal de Audiencias, María Ugarte, admitió todas las pruebas que la fiscal Carmen Marina Ulmos presentó en contra de Mario Antonio Condega y Gregorio Zacarías Hernández, a quienes les fue reconfirmada la prisión y fueron remitidos a juicio oral y público por la supuesta autoría de del delito de rapto en perjuicio de una niña de cinco años, a la que supuestamente este 17 de noviembre trataron de llevarse por la fuerza. Esto ocurrió frente a la terminal de buses de Masaya en el Mercado “Roberto Huembes”, sitio por donde la niña pasaba. Según la Fiscalía, Condega tomó del brazo a la menor, pero como ésta opuso resistencia y se puso a llorar, la haló con más fuerza, le dijo que se callara y le ordenó decir que él era su papá. Sin embargo la niña se negó a hacerlo, lo que llamó la atención de una ciudadana de iniciales S.V., quien dio aviso a los vigilantes del mercado que les quitaron a la menor a los acusados que no explicaron por qué se querían llevar a la chavalita. La única explicación que Condega dio a uno de los vigilantes fue: “Me la llevo porque voy a hacerle un trabajo y desaparecerla”.
Recibirá 2006 tras las rejas
La juez Sexto Penal de Audiencias, Margarita Romero, programó para el 11 de enero de 2006 el juicio oral para Jimmy Antonio Gavarrete Mairena, de 34 años, acusado de la presunta autoría del delito de transporte de 106 tacos de cocaína que pesaron 123,669.7 gramos, los que estaban escondidos en diferentes partes de la camioneta placas m008-233, que conducía el pasado 23 de noviembre sobre la vía pública frente al Hotel Crowne Plaza. En la audiencia inicial realizada este lunes, la juez le reconfirmó la prisión al acusado. Durante la audiencia inicial, su abogado defensor, Oscar Ruiz, pidió a la juez que mande a valorar a su defendido porque éste no se ha sentido bien de salud en los últimos días, lo que no es de extrañar tomando en cuenta que la cárcel no es un sitio agradable para recibir el Año Nuevo.
Huyó un año por homicidio,
pero lo condenaron
La fiscal Yahoska Eugarrios pidió al juez Séptimo Penal de Juicio, Octavio Rothschuh, que condene a cinco años y cuatro meses de prisión a Néstor José Padilla, quien fue declarado culpable de la autoría del delito de lesiones y amenazas en perjuicio de José Ramón Hernández Chávez. La defensa pidió la pena mínima, pero será hasta el seis de diciembre que se conocerá la sentencia condenatoria. La acusación explica que Padilla estaba prófugo desde el once de mayo de 2004, día en el que junto a Rosendo Paiz Padilla y a Mario Benedicto Padilla, se presentó armado de machete, en la casa de Marvin Antonio Hernández, ubicada en el barrio Eddy Mayorga. Néstor y sus acompañantes amenazaron con machetear a Marvin, por lo que su padrastro José Ramón Hernández intervino. A éste Mario le macheteó la espalda, brazos y dedos, posteriormente los otros acusados, pese a que estaba herido, lo agarraron a pedradas. Eddy Augusto Hernández, al ver lo que estaba ocurriendo, trató de auxiliar al herido, pero Mario Paiz le dio un filazo en la cabeza y lo mató. La causa de muerte fue la hemorragia y destrucción del cerebro.
Violador pide que le saquen la sangre
Después de supuestamente haber violado a su sobrino político, quien tiene 14 años de edad, el ciudadano de iniciales F.U.F.CH., de 47 años, pidió a la juez Octavo Penal de Audiencias, Karla García, que le saquen la sangre, pero no como parte de su pena sino para saber qué tipo tiene, a fin de asegurarse un elemento de defensa para el juicio oral y público programado para el 18 de enero. Mientras llega esa fecha, el imputado permanecerá en prisión preventiva. La acusación que presentó la fiscal Ana Elí Ordóñez explica que los hechos se dieron el 24 de noviembre, en la casa del sospechoso que habita cerca de la Central Sandinista de Trabajadores, supuestamente el acusado mandó al menor a comprar hielo, luego le pidió que le hiciera un refresco, y ahí, justo en el lavandero donde el niño estaba mezclando el refresco, lo tomó por la fuerza, lo arrastró hacia su cuarto, lo desnudó y finalmente lo penetró contra natura hasta la eyaculación, pese a los ruegos del menor para que lo dejara. Producto del abuso, el niño presenta lesiones psicológicas.