Sucesos

Final feliz de singular juicio


Lizbeth García

Un final feliz tuvo el singular juicio que se ventiló en el Juzgado Sexto Local Penal, donde un joven universitario fue acusado de la presunta autoría del delito de lesiones en perjuicio de “un pastor de ovejas”, a quien supuestamente le dio un puñetazo en la garganta, por considerar que en la prédica del culto estaba hablando mal de él y de su familia.
El acusado se comprometió a pagar 75 dólares por los daños que provocó en los aparatos de sonido, mediante los cuales el pastor se hacía oír entre las ovejas de la iglesia “Jesús Cristo Te Ama”, poniendo así fin al juicio. Los hechos se dieron en el Barrio La Primavera, de la Danto cinco cuadras al lago, sitio donde el 28 de junio se desarrollaba un culto a cargo del pastor Edgar López, quien recibió un golpe en la garganta y un puntapié en la pierna derecha por parte de Guillermo Ramírez Mora.
Razones de acusado
Durante las investigaciones que antecedieron al juicio, Ramírez Mora dijo que el pastor fue el que empezó a hablar mal de su familia al decir en la prédica: “Como los vecinos que se creen dioses, pero ¿quién no sabe que se drogan?”.
Según el declarante, después el predicador dijo que la religión de ellos era “diabólica” y hasta se ofreció para entrenar al pastor de ellos. Luego, Ramírez Mora habló con el supuesto autor de las ofensas diciéndole que dejara el micrófono, pero éste le respondió que él podía predicar lo que él quisiera porque para eso había libre expresión.
“Yo le dije que podía hablar de cualquier religión, pero que no podía hablar de mi familia en su prédica”, declaró en la Policía Guillermo, quien señaló que en medio de la disputa llegaron las “ovejas” y se armó la discusión en la cual entró su madre Julia Mora, a quien una mujer le lanzó una Biblia “para que se la comiera”, al tiempo que gritaba que le iba a pedir al Señor que “lloviera fuego” para que acabase con todo y todos.
La fiscal Amanda Mendoza confirmó que antes de que empezara el juicio oral, las partes celebraron la mediación, por lo que no hubo necesidad de instalar la vista pública.