Sucesos

Sigue “desfile” por muerte de rifero


Lizbeth García

Pese a los alegatos de la defensa, la juez Segundo Penal de Audiencias, María Concepción Ugarte, admitió todas las pruebas que existen en contra de Modesto Andrés Morales Torres, alias “Cabeza” o “Pelón”, y Ángel Cristóbal Cuadra, quienes irán a juicio para responder por la presunta autoría de los delitos de robo, homicidio y asociación para delinquir, entre otros delitos, en perjuicio del fallecido Marlon José Donaire y diez riferos del Mercado Oriental.
Durante la audiencia inicial del juicio, el abogado Aarón Sandoval solicitó a la juez que concediera a los acusados el arresto domiciliar, porque cuando se dio el crimen (el ocho de noviembre), los detuvieron, pero no los acusaron dentro del término de las 48 horas y los dejaron en libertad.
¿Prófugos o en libertad temporal?
“Pero al término de ocho días, los vienen a acusar con el argumento de que se dieron a la fuga, porque no los encontraron en su casa cuando los llegaron a buscar, sin embargo, yo le presenté a la juez la prueba de que efectivamente fueron detenidos, nunca se han fugado ni han obstaculizado la averiguación de la verdad”, apuntó Sandoval.
Ugarte decidió mantener a los acusados bajo prisión preventiva hasta el día del juicio, que aún no tiene fecha, porque su situación legal no ha sufrido variación alguna desde la semana pasada, cuando en audiencia preliminar les decretó esa medida cautelar.
No obstante, la defensa considera que no existen pruebas suficientes para ir a juicio, porque a sus clientes no les ocuparon dinero alguno ni ningún otro objeto relacionado con el crimen, pero los familiares de la víctima indicaron que, lógicamente, cuando una persona roba algo, lo primero que hace es esconderlo.
Pero además, el abogado Sandoval indicó que cuenta con testigos para probar que Morales y Cuadra estaban en otro lugar el día y hora de los hechos, que como se recordará tuvo como escenario la Cooperativa de Riferos del Mercado Oriental (Cromo), sitio hasta donde llegaron seis armados que robaron 48 mil 800 córdobas y mataron a Donaire, cuando éste intentó frustrar su huida.
Ángel Cristóbal Cuadra supuestamente participó del crimen porque el día del atraco manipuló dentro de la cooperativa el arma de fuego (una pistola) que llevaba para luego gritar: “¡Esto es un asalto!”, y ordenar a las víctimas que se tiraran al suelo.
Mientras tanto, Morales Torres supuestamente le colocaba un arma de fuego en la cabeza a Donaire, obligándolo a tirarse al suelo. “Aunque él diga que no, yo lo miré cuando estaba golpeando a mi marido”, confirmó la viuda María Concepción Pérez, al decir que en el mercado conocen a uno de los acusados porque éste, según se dice, se dedica al acarreo.
Finalmente, hay que apuntar que la juez decidió no acumular esta causa con que existe por el mismo caso en el Juzgado Tercero Penal de Juicio. Ahí, los acusados son Carlos González y Léster Barbosa, y su juicio oral está programado para el 28 de enero de 2006.