Sucesos

Dos crímenes que asoman impunidad

* Jóvenes fueron masacrados y abandonados, pero autores no aparecen

MATAGALPA -La violencia se sigue enseñoreando en Matagalpa, donde un velo de impunidad protege a los agresores y autores de crímenes. Uno de estos crímenes se cometió en la comarca de Kuskawás, municipio de Rancho Grande, en donde perdió la vida el campesino Guillermo Olivas, de 30 años, quien fue encontrado muerto por trabajadores que se dirigían a sus labores cotidianas.
El informe policial señala que el infortunado presentaba múltiples machetazos en diferentes partes del cuerpo. El cadáver fue abandonado por los criminales a la orilla del camino, donde lo encontraron hasta la mañana siguiente. Los autores del hallazgo de inmediato dieron aviso a la Policía y a los familiares del occiso.
Se logró conocer que Guillermo había salido a realizar unas diligencias personales, pero ya no regresó a su casa. Hasta el momento se desconoce quién o quiénes pudieron ser los asesinos.
Cuerpo en descomposición
Asimismo la Policía aseguró que en la comarca de San Marcos de Apatite, municipio de San Ramón, fue encontrado, a la orilla de un río, el cuerpo de un joven en avanzado estado de descomposición, por lo que al comienzo no fue reconocido.
Fue hasta el miércoles que las señoras Cristina y María Auxiliadora Ramos, señalaron que el cuerpo perteneció en vida a Jairo Ramos López, de 25 años, originario de la ciudad de Matagalpa.
Aunque se desconoce quienes fueron los asesinos del joven y los motivos que los llevaron a tomar esa decisión, se conoció que su compañera de vida es originaria del lugar antes mencionado. Sus familiares no sospechan de ninguna persona que haya podido cometer el crimen, por lo que la Policía está investigando.