Sucesos

Madre muerta, hija en agonía


Ernesto García

El fantasma de la muerte se volvió a enseñorear sobre la Carretera Panamericana Norte, ayer lunes, al cobrar la vida de la campesina Juana Paula Mía López, de 41 años, quien murió de forma instantánea al ser arrollada mortalmente por un camión en el empalme de San Benito.
En el mismo accidente también resultó con lesiones de gravedad que la mantienen en estado agónico en el Hospital “Lenín Fonseca”, la niña Graciela Borge Mía, de seis años, hija de Juana Paula,
La campesina, originaria de El Platanal Norte, jurisdicción de Acoyapa, Chontales, se convirtió en la víctima mortal número 39 en lo que va del año por accidentes, en el trayecto comprendido del kilómetro 14 de la Carretera Panamericana Norte al kilómetro 53, en la entrada de Las Maderas. Por esas ironías del destino, la mujer se “topó” con la muerte cuando viajaba a Matagalpa, junto con su esposo, Reynaldo Borge Fernández, en busca de atención médica para atenderse algunas dolencias.
La tragedia se produjo cuando Juana Paula y su hija, Graciela, fueron catapultadas por el camión conducido por Hernán Rizo Estrada, cuando cruzaban la vía en procura de abordar un bus que las llevara hasta Matagalpa.
“De primero se cruzó el señor y después lo hizo la señora con la niña de la mano, pero no las pude capear”, dijo Rizo, tras reconocer que al pasar por el Empalme de San Benito llevaba una velocidad de 60 ó 70 kilómetros por hora, pese a que en la vía hay un rótulo donde se indica que la velocidad máxima en esa zona, por estar poblada, debe ser de 40 ó 45 kilómetros por hora.